La paz social que logró ensamblar la industria pesquera en Chubut de cara a la inminente zafra de langostino en aguas provinciales amenaza con agrietarse si el conflicto entre el STIA y “Conarpesa” escala en su grado de ebullición.

Las gestiones de la patronal por cerrar paritarias con los gremios marítimos, con el propio sindicato de la alimentación, los estibadores, más allá de la venta de humo de “Gallo” Gutiérrez con eso de que las negociaciones siguen abiertas, y hasta de Andrés Arbeletche para mejorar los salarios de los trabajadores de la Secretaría de Pesca, despejaban escenarios de conflictividad.

Pero la disputa entre Fernando Alvarez Castellano (Foto) y Luis Nuñez por el encuadre laboral que tendrán los operarios ligados a “Olimar”, su nuevo eslabón productivo, se ha llevado la atención mediática esta semana y promete nuevos capítulos.

Los trabajadores ligados al langostino en Chubut cobran por kilo producido, más algunos beneficios que gozan en mayor medida los efectivos que los de temporada, a los cuales en algunas empresas ni siquiera les entregan la ropa de trabajo.

Hace un par de años “Conarpesa” pasó a liquidar no por kilo sino por cajón, lo que representa una ventaja comparativa de proporciones ante el resto de los frigoríficos. La tarifa plana no conoce de sábados ni domingos cuando el resto paga como horas extras al 50% y al 100%.

En este invierno los trabajadores denunciaron que el peso de esos cajones superaba los 17 kilos establecidos como límite permitido en la operatoria de pesca. El jueves en “Desde el Muelle”, Núñez aseguró que los cajones en “Conarpesa” pesaban hasta cinco kilos más y que vencidos todos los períodos de conciliación ya varios de los operarios iniciaron reclamos judiciales por la mala liquidación. Los obreros producen 22 kilos y la pesquera paga por 17. A Frías también le gusta esto.

Hablando del capitán rebaja, en las últimas horas pidió 3 mil dólares por barco a los socios de CaIPA y Armadores para acompañarlos en el “Acuerdo Fernet” del 70% de las remuneraciones como sumas no remunerativas. Lo mandaron a esperar que se le pasen esas ansias por hacer caja.

En Chubut la CaFACH acordó con SOMU el mismo brebaje para liquidar salarios. Algunos creían que era improcedente porque Secretaría de Trabajo no tiene facultad para homologar ni disponer de tributos nacionales.

“El proceso de crisis no reconoce jurisdicción”, me aclaró un letrado especialista en redactar este tipo de acuerdos. Sí lo van a tener que redactar de nuevo. Cordero, el secretario de Trabajo de Capital Humano, tiene el criterio de que vayan por separado: acuerdo salarial por un lado, “Fernet” por el otro y en el de la cámara chubutense estaba todo junto.

Volvamos a la batalla de “Conarpesa” y los gremios. El CEO de la empresa ya avisó que mantendrá ese esquema para la zafra que viene. “Lo lógico sería, por ejemplo, que yo haga colas durante cuatro meses a un costo que no sea tan alto y que me dé el suficiente colchón y rentabilidad para durante el año, con esa misma gente, hacer los productos de valor agregado que ahora se hacen en Perú, en China y en otros lados”, dijo en declaraciones que publicó “Revista Puerto”. A confesión de parte…

Es cierto que el STIA no maneja la misma rigurosidad en el cumplimiento del convenio en todos los puertos. En Comodoro, “Mono” Santander siquiera tiene afiliados. En Rawson, Fabian Molina otorga otras condiciones que “Pepe” Díaz en Madryn. La necesidad de los obreros de mantenerse activos durante la zafra hizo que el gremio le firmara la liquidación por cajón.

Tan cierto como que Alvarez Castellano ahora enfrenta muchos juicios por los pagos fuera de convenio. Y los está perdiendo a todos mientras riega insultos a jueces y dirigentes sindicales en dosis parecidas.

Sabiendo que la relación entre las partes está rotísima y con temor a ser alcanzados por alguna chispa del cortocircuito, desde la CAPIP pidieron la intervención de la Provincia en el conflicto. “Si la controversia no es atendida puede escalar y perjudicar a todo el entramado productivo”, avisó la cámara patronal.

Nuñez rechazó de plano un paro general en el sector. Sí chicaneó con que la liquidación fuera de convenio afectaba solo a 120 trabajadores, “no sé de donde saca (Alvarez Castellano) que emplea a 1500 personas; es pura especulación por la cuotificación del langostino”, aseguró. Se olvidó de revelar que esa modalidad ya estaba vigente.

“En cada planta son 250 personas por turno, o sea, 500 en Madryn, 500 en Rawson y 180 en Olimar”, aseguró el CEO que ya le presentó a la Secretaría de Trabajo una nómina de cientos de obreros dispuestos a cobrar menos por trabajar más. Ahora en el gremio aseguran que en esas condiciones no trabajará (más) nadie.

“Conarpesa” tiene otro frente de conflicto. Los maquinistas navales hicieron una presentación por la mala liquidación del aguinaldo. Conarpesa paga a promedio cuando debería pagar al mejor mes, como el resto de la flota costera.

“Consiguieron un dictamen y fueron a buscar clientes para hacernos juicio”, dijo Alvarez Castellano. Más que un dictamen, los maquinistas hicieron juicio y la justicia dicto la interdicción de un par de barcos de su flota como el “Barreiro” y “Tenorio”.

Ya no es negocio pagarle a promedio a doscientos tripulantes y con la diferencia atender la demanda de los pocos que hacían juicio. Ese fue el razonamiento del empresario hasta hace poco tiempo. Por eso ya avisó que no sacará los barcos si no logra cambiar la forma de liquidar el aguinaldo con sus tripulantes.

Ya no solo será El Niño y su poder de virulencia el interrogante principal de la zafra. Con las autoridades provinciales en Narnia, la principal amenaza de la zafra es que la tensión social por la batalla de “Conarpesa” se extienda y el conflicto sumen víctimas colaterales.

Alvarez Castellano preveía producir 20 mil cajones por día durante la temporada. Esa cantidad no la aportaba solo con su flota. Quienes pensaban entregarle langostino deberán pensar en otros compradores.

Por lo pronto el viernes al mediodía se conoció la nómina de los 16 barcos para la prospección. Conarpesa no nominó a ninguno. Hubo quienes prestaron atención a otro detalle. En la lista de los elegidos figuraba el “Doña Alfia”.
Si estuviese vigente la ley de ficha limpia el barco de “Costa Chubut” no podría participar de la prospección y mucho menos de la zafra, como tampoco el “Euro II” y “Huafeng 822”.

Entre otras deudas por aportes de obra social y retenciones por cuota sindical que aplica y no paga desde hace dos años, debe más de 100 millones de pesos, solo al Centro de Patrones.

Buen domingo



Periodista de investigacion dedicado a la actividad pesquera en Mar del Plata, con información diaria de nuestro puerto.