Mar del Plata se prepara para recibir otro acontecimiento deportivo de alcance nacional apenas finalizada la etapa decisiva de los Juegos Bonaerenses. Del 2 al 7 de noviembre, la ciudad será sede de las finales de los Juegos Deportivos Nacionales Evita, que reunirán a miles de jóvenes de distintas provincias y volverán a generar un importante movimiento turístico y económico.
La competencia contará con 38 disciplinas, 31 convencionales y siete adaptadas, y una convocatoria estimada de más de 8.000 participantes, entre deportistas y otros integrantes de las delegaciones. Las actividades se desarrollarán en distintos escenarios deportivos de Mar del Plata, con el Parque Municipal de los Deportes Teodoro Bronzini como uno de los principales puntos de encuentro.
La llegada de delegaciones, entrenadores, equipos técnicos y acompañantes tendrá impacto en diferentes sectores de la economía local. La hotelería, la gastronomía, el transporte y los comercios forman parte de la cadena de actividades que se benefician con este tipo de eventos, especialmente cuando se concentran durante varios días y movilizan a miles de personas.
El calendario adquiere relevancia porque los Juegos Evita llegarán después de los Juegos Bonaerenses, cuya final también convoca a una gran cantidad de participantes y acompañantes. La sucesión de ambas competencias convierte a Mar del Plata en escenario de dos acontecimientos deportivos de gran convocatoria en un período relativamente corto, con la posibilidad de sostener la actividad en rubros vinculados al turismo y los servicios.
Más allá de la competencia, los Juegos Evita promueven el deporte juvenil, la inclusión y el encuentro entre representantes de distintas regiones del país. Las disciplinas adaptadas, junto con las convencionales, forman parte de una propuesta que busca ampliar las oportunidades de participación.
Para Mar del Plata, la llegada de estos contingentes vuelve a poner en evidencia el peso de los eventos deportivos en su economía. Además de su valor social y recreativo, las competencias representan una oportunidad para generar consumo, actividad y trabajo en una ciudad donde el turismo constituye uno de los motores centrales de su entramado productivo.
