La decisión del Senado de modificar el régimen de Zona Fría y dejar a Mar del Plata fuera del esquema de beneficios tarifarios generó fuertes repercusiones políticas en la ciudad. Dirigentes de distintos sectores salieron a cuestionar la medida y pusieron el foco en el impacto que tendrá sobre las familias marplatenses, al tiempo que señalaron el silencio de los principales referentes del oficialismo local.
El concejal Gustavo Pulti expresó su “repudio” a la decisión y sostuvo que “vuelven a perjudicar directamente a Mar del Plata frente a la tibieza del gobierno local”. En ese sentido, cuestionó a Neme y Montenegro y afirmó que la ciudad necesita representantes que defiendan sus intereses cuando se discuten medidas que afectan “la calidad de vida y el bolsillo de cada familia, cada comercio, cada industria y cada institución”.
En tanto, el concejal Juan Manuel Cheppi sostuvo que la eliminación de la Zona Fría perjudica económicamente a unas 270.000 familias marplatenses. “Nosotros lo rechazamos siempre, mientras tanto, Montenegro y Neme eligieron el silencio en lugar de ponerse al frente de la defensa de nuestra ciudad”, afirmó.
También se pronunció la senadora provincial Fernanda Raverta, quien responsabilizó al gobierno de Javier Milei y a sus aliados por la modificación del régimen. Recordó que Mar del Plata había sido incorporada a la Zona Fría en 2021 y sostuvo que la medida reconocía “una realidad evidente: acá el frío dura meses y calefaccionarse es una necesidad”.
“La Zona Fría fue una conquista de los marplatenses. Y la vamos a recuperar”, afirmó Raverta.
La controversia deja ahora planteado un nuevo capítulo de la discusión política local: mientras distintos dirigentes ya hicieron pública su posición frente a una medida que impactará sobre el costo del gas, el intendente Agustín Neme y el senador nacional Guillermo Montenegro mantienen, hasta el momento, silencio sobre la decisión del Senado.
