La Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias, impulsada por el Obispado de Mar del Plata, volvió a poner en agenda la situación alimentaria y social de los sectores más vulnerables del distrito. Con la participación de monseñor Ernesto Giobando, el espacio planteó la necesidad de construir una agenda de trabajo conjunto entre los distintos sectores para fortalecer la asistencia y ofrecer respuestas concretas ante las necesidades más urgentes.
Entre los principales puntos abordados, se acordó revisar y actualizar la información sobre los comedores comunitarios que funcionan en General Pueyrredon. El objetivo es contar con un diagnóstico preciso de la realidad territorial que pueda ser puesto a disposición de los distintos niveles del Estado, contribuyendo a mejorar la transparencia y la eficacia de las políticas de asistencia alimentaria.
Además, se retomó la propuesta de reunir consensos para solicitar la declaración de la emergencia alimentaria en el Partido de General Pueyrredon. La iniciativa apunta a contar con una herramienta administrativa que permita agilizar los mecanismos de compra de alimentos y evitar que las demoras burocráticas dificulten la atención de situaciones que requieren respuestas inmediatas.
Otro de los ejes de preocupación estuvo relacionado con la realidad de las personas que trabajan en el basural. Los distintos espacios que las acompañan compartieron un diagnóstico sobre la alarmante situación social y alimentaria que atraviesan, y remarcaron la necesidad de reforzar el acompañamiento y coordinar acciones para atender sus demandas.
Bajo la consigna de no postergar “el hambre de los hermanos”, la Mesa de Diálogo convocó a todos los sectores a asumir un compromiso conjunto frente a una problemática que requiere respuestas urgentes y sostenidas.