La negociación de los referentes sindicales marplatenses por la renovación de cargos en la regional de la Confederación General del Trabajo (CGT) dejó al desnudo hasta dónde llega la grieta que divide al peronismo por estos días en estas playas.
Cumplido el mandato de José Luis Rocha, de la UOM, el bancario, y adjunto, Miguel Guglielmotti buscaba revestir a la entidad de mayor representatividad. A tono con el viento de frente que padecen los trabajadores con este modelo libertario anti industrial que dibujó 9,9% de desempleo en el segundo trimestre para el conglomerado Mar del Plata- Batán, primó la idea de un triunvirato.
Juan Novero, histórico dirigente del SIMAPE y con pasado de muros compartidos con casi todos los apellidos del decálogo justicialista, desde Duhalde, Solá, Scioli, Massa y Axel si ya no estuviese retirado, advirtió que ninguno de los candidatos propuestos provenía del puerto.
Hubo una reunión en la sede de los obreros navales y de ahí surgió el dueño de casa, Italo Carrizo, como candidato del sector que responde al Gobernador. Enterados otros gremios del sector, advirtieron que habían sido pocos los referentes invitados y pugnaban por una mayor participación.
En realidad era un intento del “ravertismo” por ganar ese espacio. La dirigente Fernanda Raverta, alineada a La Cámpora, ex candidata a intendente y actual senadora provincial, tiene a Marcos Gutiérrez, presidente del Consorcio Portuario, como principal operador más allá de Juan B. Justo.
Desde esa trinchera brotó el nombre de Oscar Bravo, actual secretario General del SOMU, y que hasta hace poco no podía firmar las actas de recomposición salarial que acordaban las patronales del fresco porque la Secretaria de Trabajo ponía en duda su representatividad a partir de la novela judicial tras las elecciones del gremio suspendidas por la Cámara de Apelaciones del Trabajo.
Pareció una definición por penales. Bravo tuvo 4 votos. Lo acompañó SUPA, SICONARA y el SOIP. Carrizo, 4 con el apoyo de SIMAPE, Capitanes y APDFA (Ferroportuarios). Definieron los guincheros a favor del dirigente del SAON.
La batalla no sirvió más que para dejar a la vista las hilachas de la interna. Guglielmotti definió que volvería a ser el referente de la CGT en soledad. De triunviros pasaron a futuros subsecretarios. Condenados a la intrascendencia, casi como Guillermo Volponi al frente de la Secretaría de la Producción local.

Entre tanto, la administración portuaria –hablando de internas, sorprendió que brillara por su ausencia en la Feria Internacional que tuvo a Mar del Plata como sede- sigue avanzando en la iniciativa de colocar a Mar del Plata dentro de los “Puertos Azules” que impulsa la FAO.
El plan apuesta a la transformación de terminales pesqueras de todo el mundo en modelos de desarrollo que contemplen procesos productivos sostenibles desde lo social, lo económico y lo ambiental.
En el de Mar del Plata pocas cosas lucen sostenibles… sobre todo el trabajo. En muchos sectores todavía no hay cloacas y el juicio a Coomarpes por el vuelco de líquidos contaminados de la harinera al espacio circundante lleva casi una década de vigencia, acumulando sentencias condenatorias que llegaron a la Corte.
La asistencia con bolsones de comida a un grupo de estibadores ante la caída en los movimientos de carga, no solo pesquera –se redujeron los desembarques 16%, unas 50 mil toneladas- sino también de contenedores, expone con crudeza postales de puerto páramo.
Más allá de todas las buenas intenciones de los programas de incentivos para los empresas, de modo de estimular la salida de carga exportable por la terminal local, en lo que va del año las exportaciones por el puerto local no llegaron ni a las 10 mil toneladas cuando los desembarques pesqueros sumaron 242 mil toneladas.
Un fiasco que pone en suspenso la continuidad del servicio de Maersk,.. la única naviera que sigue entrando al puerto. La empresa debía reanudar la escala interrumpida en junio por estos días. Pero la última novedad es que corrieron la llegada para octubre.
Quien dice octubre dice fines de enero.
Es que sin la carga unida para salir por Mar del Plata, Maersk no mirará al puerto hasta que no arranque la zafra de calamar. Mientras Lamb Weston sigue cuidando el medio ambiente mandando las papas fritas en camión por la Autovia.
Las últimas inversiones que recibió el puerto fueron para montar un centro comercial con supermercado y playón para recitales incluido, o la enorme cámara frigorífica que acentuará la ya larga fila de camiones que sale por la Autovía para exportar por terminales porteñas.
Este mes debían salir los pliegos del tercer intento por licitar el servicio logístico sobre el muelle de ultramar, tras el último fracaso del año pasado. Marcos Gutiérrez dijo que ya están listos y se espera que los apruebe el directorio. Luego deben ser avalados por los organismos de control bonaerense. A este paso, con esta interna, con suerte el año que viene.
Que una empresa decida participar con estos antecedentes, sería un milagro
También el Consorcio invierte… después de un intento fallido en diagramar el circuito, habilitaron una báscula pública en Av de los Pescadores, que funciona solo en horario diurno. La iniciativa surgió de un convenio con la Ventanilla Única del Comercio Exterior (VUCE) que depende del Ministerio de Economía y no fue bien recibida por los emprendimientos privados que ya prestan idéntico servicio, en el mismo ejido portuario y también afuera.
Lo recaudado por la pesada de camiones –como lo del estacionamiento habilitado temporalmente cada verano sobre la Escollera Norte, detrás del INIDEP- servirá para alimentar los ingresos mensuales que, de no mediar obstáculos, tendrá nuevas obligaciones.
El directorio del Consorcio se dispone a aprobar el financiamiento de 3,8 millones de dólares a través de un crédito del Banco Provincia para encarar la demolición del elevador de granos en el predio de los silos, en inmediaciones de las secciones 12 y 13 del muelle 3.
Sería el segundo crédito que afronta. Ahora paga las cuotas por la obra del dragado. Qué piensan hacer en el área una vez eliminada la galería, si es que el proyecto se cristaliza, es un gran misterio. ¿Más estacionamientos?
Los silos y los elevadores forman parte de la postal de un puerto que ya no es. El último buque cerealero recaló en ese espacio hace casi 20 años y hoy todo el movimiento de granos en el sudeste bonaerense se canaliza por Quequén y Bahía Blanca.
Mar del Plata conserva un perfil pesquero cada vez menos nítido y lo multipropósito pasa más por lo turístico que por lo industrial y logístico. Así nos va.
Buen domingo
