Buenos Aires, 23 septiembre (NA) — El presidente Javier Milei brindó un encendido discurso ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, a la que calificó de «inútil» y expresó que «solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados».

«Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África«, denunció el mandatario.

Asimismo, reiteró el planteo por la soberanía por las Islas Malvinas, la que calificó como «causa nacional» y solicitó a Reino Unido la necesidad de retomar el diálogo para «reanudar las negociaciones» con el objetivo de encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía. 

«Como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes«, precisó en torno a la ONU. 

Para Milei, la causa de Malvinas es una prueba «de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar». 

Para Milei, la causa de Malvinas es una prueba «de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar». 

«No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad. Bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia«, aseveró el libertario.