La discusión por el futuro del Parador Ariston sumó un nuevo capítulo con la presentación realizada ante el Honorable Concejo Deliberante por Magalí Marazzo, vocal de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.
A título personal y técnico, Marazzo pidió que se traten conjuntamente los expedientes 1123/2026 y 1680/2026, ambos vinculados con la protección patrimonial del emblemático inmueble de Playa Serena.
El planteo pone el foco en algo que excede la conservación del conocido volumen elevado con forma de trébol, diseñado por Marcel Breuer, Eduardo Catalano y Carlos Coire y construido entre 1947 y 1948. El Parador Ariston fue declarado Monumento Histórico Nacional mediante la Ley 27.538 y, según la presentación, su valor patrimonial comprende también la parcela, la pirca de piedra, el pabellón posterior, los espacios libres, las circulaciones, las visuales hacia y desde el mar y su relación con el paisaje costero. Para Marazzo, reducir la protección al edificio que permanece en pie podría terminar preservando solamente un fragmento de la obra mientras el resto del conjunto es transformado.
La presentación también cuestiona el tratamiento que recibieron los dos expedientes municipales. El 1123/2026, impulsado por el Frente Renovador y presentado por el concejal Juan Manuel Cheppi en febrero, recibió el 8 de septiembre dictamen de archivo en la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia e Investigación. Ese mismo día, el expediente 1680/2026, presentado el 18 de agosto por el Departamento Ejecutivo sobre el mismo inmueble, obtuvo dictamen aprobado en esa comisión. Ambos fueron girados posteriormente a Obras y Planeamiento. Marazzo reclamó una explicación fundada sobre esa diferencia y pidió que no se archive definitivamente el primer expediente.

Uno de los puntos más sensibles del planteo es la existencia —o eventual existencia— de proyectos de desarrollo sobre la parcela. La vocal reclamó que se incorporen a los expedientes todos los proyectos, anteproyectos, planos, factibilidades, consultas, informes técnicos y actuaciones administrativas vinculadas con el inmueble, y que se informe si existen pedidos de excepciones, aumento de indicadores, transferencias de capacidad constructiva, convenios urbanísticos o permisos relacionados con un hotel, establecimiento gastronómico, local comercial u otros cuerpos edilicios.
En ese contexto, solicitó una suspensión preventiva de cualquier autorización que pueda alterar la parcela mientras se define el alcance de la protección.
También pidió que se establezca un polígono de protección integral y un área de amortiguación mediante un plano técnico, que se prohíban nuevas construcciones incompatibles dentro del ámbito correspondiente al conjunto original y que cualquier intervención sea evaluada por las áreas municipales competentes y la Comisión Nacional de Monumentos.
