Mar del Plata recibió este martes 20 de octubre al crucero de expedición MS Seaventure, que llegó procedente de Montevideo y realizó una escala en la Base Naval antes de continuar su travesía hacia el Atlántico Sur y la Antártida.

El arribo representa una oportunidad para impulsar el turismo internacional y reabre el debate sobre las posibilidades de la ciudad para incorporarse a los circuitos de cruceros.

El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, celebró la llegada y destacó las gestiones realizadas para concretarla. “Objetivo cumplido: 20 de octubre, logramos que llegue el crucero turístico a Mar del Plata —que se dirige hacia la Antártida— con todo el impacto positivo que esto representa para la ciudad”, expresó.

Scioli agradeció al presidente Javier Milei, al ministro de Defensa, Carlos Presti; a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; y a las autoridades de la Armada Argentina y de la Prefectura Naval. Además, aseguró que el arribo marcará “un antes y un después para la querida ciudad de Mar del Plata”.

Sin embargo, la llegada de un crucero no constituye una novedad absoluta para el puerto local. La ciudad cuenta con un antecedente significativo: durante la gobernación de Scioli se impulsó la construcción de una terminal de cruceros en la Escollera Norte, una obra que generó expectativas sobre el desarrollo de ese segmento turístico, pero que nunca llegó a operar como una terminal de pasajeros de estas características.

Aquel proyecto expuso las dificultades para transformar la infraestructura en una actividad sostenida. Por eso, más allá de la importancia de la escala del MS Seaventure, el desafío consiste en determinar si este tipo de arribos podrá repetirse, generar beneficios concretos para la economía local y consolidar a Mar del Plata como punto de partida o escala de expediciones hacia la Antártida.

La compañía solicitó nuevas escalas para marzo y octubre de 2027. De concretarse, podrían abrir una nueva oportunidad para el sector turístico y comercial. La expectativa, sin embargo, excede la llegada puntual de un buque: se trata de convertir una posibilidad largamente anunciada en una política sostenida para la ciudad.