El Obispado de Mar del Plata y el Secretariado de Pastoral Social de la Diócesis difundieron una carta del Área de Ecología Integral de la Comisión Nacional de Pastoral Social en la que expresan su preocupación por el proyecto de «Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada» impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional e invitan a la comunidad a reflexionar sobre el cuidado de la tierra y la defensa del bien común.
A través de un comunicado, las autoridades eclesiásticas locales compartieron el documento elaborado por la Pastoral Social Nacional, que reafirma «la importancia de promover una auténtica cultura del cuidado de la tierra, del respeto por la dignidad de las personas y de la protección de aquellos bienes que permiten el desarrollo de las familias y de las comunidades».
La carta, titulada «La tierra: madre, hermana y bien común», sostiene que el proyecto de ley «atenta contra la soberanía de nuestra tierra, de nuestros alimentos, de nuestros bienes comunes y el derecho de los pueblos de autodeterminarse».
Entre las principales objeciones, las entidades eclesiales señalaron que la iniciativa elimina las limitaciones vigentes para la compra de tierras por parte de extranjeros, incluyendo aquellas vinculadas con reservas de agua y otros recursos naturales estratégicos. También cuestionaron los artículos que habilitan la utilización inmediata de tierras afectadas por incendios, una restricción que actualmente busca evitar maniobras especulativas.

Asimismo, advirtieron que el proyecto debilita la capacidad del Estado para ordenar el territorio, planificar obras públicas y proteger el interés comunitario frente a intereses privados.
Inspirada en la Doctrina Social de la Iglesia y en las enseñanzas del papa Francisco y del papa León, la reflexión recuerda que el cuidado de la creación, el destino universal de los bienes, la función social de la propiedad y la seguridad jurídica deben armonizarse siempre al servicio del bien común.
El documento también aborda la problemática del acceso a la vivienda, al señalar que miles de familias no cuentan con una casa propia y dependen del mercado de alquileres. En ese sentido, plantea la necesidad de avanzar hacia un marco jurídico que garantice condiciones justas tanto para propietarios como para inquilinos.
Desde el Obispado de Mar del Plata y el Secretariado de Pastoral Social invitaron «a todas las comunidades, instituciones y personas de buena voluntad a leer, reflexionar y difundir este documento para seguir promoviendo una cultura del encuentro, del diálogo y del compromiso con el cuidado de nuestra casa común, la defensa de la dignidad humana y la construcción del bien común».
Finalmente, Cáritas Argentina, el Área de Ecología Integral de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen solicitaron a los legisladores nacionales que, durante el tratamiento del proyecto, orienten sus decisiones «por el bien común y el futuro de las generaciones venideras, más que por intereses particulares».
