Trabajadores despedidos del frigorífico Arg-Ita, ex Sadowa, realizaron este viernes por la mañana una nueva manifestación frente a la planta ubicada en Mar del Plata para reclamar el cumplimiento de las obligaciones laborales pendientes y, principalmente, el pago de las indemnizaciones correspondientes a las últimas desvinculaciones.
La protesta comenzó alrededor de las 10 y fue acompañada por el Sindicato de Obreros de la Carne de Mar del Plata, que volvió a poner en el centro de la escena el conflicto generado por el cierre de la planta y la pérdida de puestos de trabajo.
Según explicó el secretario general del gremio, Osvaldo Quiroga, los últimos despidos alcanzaron a 30 trabajadores, quienes todavía aguardan el pago de las indemnizaciones. A esto se suman otros conceptos laborales pendientes.
“No tenemos novedades de las indemnizaciones, de las vacaciones, y solo cobraron el 50% del medio aguinaldo”, señaló el dirigente sindical, quien calificó como “angustiante” la situación para los trabajadores y sus familias.
Acuerdos que, según el gremio, no se cumplieron
Desde el Sindicato de la Carne remarcaron que el reclamo llega después de distintas instancias de diálogo mantenidas ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.
De acuerdo con la denuncia gremial, en esas reuniones se alcanzaron compromisos de pago que posteriormente no habrían sido cumplidos por la empresa.
“En el Ministerio de Trabajo de Buenos Aires el representante legal Camelo Impari se reúne con nosotros, se firman acuerdos que luego no son cumplidos”, cuestionó Quiroga.
En ese contexto, el gremio sostuvo que la manifestación busca visibilizar el conflicto y exigir que se cumplan las obligaciones pendientes. “Estamos pidiendo lo que se adeuda, nada más”, afirmó el dirigente.
El conflicto laboral se profundizó luego de la paralización de la actividad productiva. Según precisaron desde el sindicato, la faena se encuentra detenida desde mediados de enero, mientras que actualmente solo permanecía funcionando un sector de mantenimiento.
El cierre definitivo dejó a los últimos trabajadores desvinculados y profundizó la incertidumbre sobre el futuro de una planta que durante años formó parte de la actividad industrial y frigorífica de Mar del Plata.
Desde el gremio, además, sostienen que las instalaciones se encuentran en condiciones de volver a funcionar y reclaman que puedan recuperarse los puestos de trabajo.
“Las instalaciones están aptas. Si viniera alguien hoy, mañana ya podría producir”, afirmó Quiroga, al plantear la posibilidad de que la planta vuelva a tener actividad bajo una nueva conducción.
