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Por: Roberto Garrone

El año pasado el CFP permitió de manera transitoria, solo por la zafra 2025, elevar de 30% al 36% la producción de cola a bordo de los buques tangoneros congeladores.
Ahora que los consejeros, para aliviar un poco la presión que ejercía el reclamo de la flota fresquera, flexibilizó, también por una temporada, los límites horarios para completar marea, la velocidad y el tiempo de arrastre de dicha flota, se viene el guiño compensador para los congeladores.

Del cambio de reglas para la operatoria fresquera que figuran en el Acta 14, en ningún lado se refleja que fueron consultados los científicos del Programa Crustáceos del instituto como respaldo a la iniciativa.

Ahora la empresa “CONARPESA” solicitó que ese porcentaje de cola a bordo se eleve al 50%. La empresa aseguró que la aprobación de la medida no implicaría un incremento del esfuerzo pesquero ni una mayor presión sobre el recurso.

La firma señala que la capacidad de captura y congelación de los buques permanecería inalterada y que solo buscan incrementar la generación de un producto más elaborado a bordo. En declaraciones a “Pesca Chubut”

Fernando Alvarez reconoció que un barco de 100 toneladas, con el 30% permitido podía elaborar 20 toneladas y cuando lo subieron a 36%, 22 toneladas “por una serie de cálculos que se hacen…”, explicó el empresario
Sin querer, el CEO reconoció que existe un coeficiente para la producción de cola a bordo. Ese porcentaje igual pocas veces fue respetado en su flota y por eso se le abrieron varios sumarios. Hace unas semanas publicamos en esta columna que la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera se las había archivado bajo el argumento que dicho coeficiente no existía. A confesión de parte…

“En los barcos grandes puede ser que utilicen el beneficio y hagan más cola; en los chicos no hay capacidad humana para producir tanto”, señala un industrial con flota diversa. Apoya la medida porque le permite a la flota tener otras opciones. “En algún momento conviene hacer 5 toneladas de cola y no 10 de entero”, explica.

Es posible que siempre convenga producir lo que más aumente la facturación del buque. Más esta temporada que los salarios de los marineros sufrieron una poda colosal y lo que ganan en estas primeras mareas es casi la mitad de lo cobrado en 2025. Por lo pronto el proyecto tiene el rechazo de SOMU y STIA.

Desde ambos gremios advirtieron que aumentar la producción de cola a bordo afecta el empleo en tierra y al mar, por los residuos que se arrojarían por la borda. La tienen difícil… Si hay algo que no le preocupa a este gobierno son el trabajo ni el cuidado del medio ambiente.

El langostino parece dar y soportar todo: anticipar captura máxima permisible para avanzar en la cuotificación, flexibilizar la operatoria de los fresqueros de altura y ahora incrementar la producción de cola a bordo de los 100 tangoneros congeladores que operan sobre el recurso.

Mientras este gobierno avanza sobre la sustentabilidad de recursos como el calamar y el langostino –se aplaude la decisión de desactivar el plan canje de cuota de merluza, aunque sea en declaraciones periodísticas- el conflicto recurrente en Chubut con la estiba, disminuye el poder de pesca de la flota fresquera de altura.

Los frigoríficos de la provincia decidieron no comprar materia prima de ningún buque fresquero con los que solían tener acuerdos comerciales hasta tanto no se desactive la intención del SUPA de aplicar el reajuste del 26,7% en los ingresos de los estibadores.

No todos los frigoríficos, bueno. Red Chamber por caso le compró un tercio de la bodega al “Niño Jesús de Praga”, de Ciccioti. El resto lo mandó por camión a reprocesar a Mar del Plata. Red Chamber trabaja con una empresa de estiba que sí pagó el aumento que pide Gutiérrez.

El “Miss Patagonia” por caso, zarpó de Mar del Plata y negociaba con Frigorífico del Sud Este para entregarle la captura en el puerto local. Luego apareció la chance de Cabo Vírgenes con el buque ya en zona de pesca. Pero la empresa de estiba con la que opera en Chubut no acordó con el gremio con lo cual la chance se desvaneció.

La historia reciente del fresquero marplatense quedó envuelta en los (des) manejos de la Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera y la Dirección de Normativa y Registro de la Pesca.

El buque de la empresa “Mareas del Atlántico” acaba de recibir una transferencia temporal del permiso de pesca del “Sagrado Corazón”, cuyo casco fue un obstáculo mayúsculo cuando se hundió en el ingreso de puerto Rawson.

La temporalidad terminaría el 16 de diciembre del 2029 cuando lo transfieran al nuevo barco que se proyecta construir en astilleros nacionales. El barco era de “Toro” Baldino y se lo vendió a su armador, José Ciccioti, quien se asoció con el capitán del “Antonia D”, Daniel Iacono.

El “Sagrado Corazón” tenía una eslora de 22,30 metros y una bodega de 96 toneladas con un motor de 317 kw según el certificado de matrícula del año 2017. El “Miss Patagonia” es un tanto más grande, 28,20 metros de eslora, 130 mts3 de bodega y un motor de 485 kwt.

“Debimos ajustar la bodega y adaptar el barco al proyecto aprobado”, dijo José Ciccioti, uno de los socios de “Mareas del Atlántico”, quien para la transferencia temporaria contrató los oficios de Emilio Coronel.

Tal vez muñidos con el mismo centímetro con el que se midió al “José Américo”, en Registro de la Pesca aseguraron que el cambio de barco no generará un incremento del esfuerzo pesquero puesto que el “Miss Patagonia” es un buque de “idénticas dimensiones y tonelaje que la embarcación aprobada”. No sólo eso, sino que, según sus cálculos, la transferencia provisoria “arroja una disminución en el esfuerzo pesquero del 0,01%”. Extraordinario.

El buque no tiene cuota de merluza aunque la pesca bastante según lo que se ve en el muelle. Tampoco recibe cuota social, al menos no la ha solicitado hasta la fecha según las actas del Consejo. El propietario reveló que opera con un excedente del “Andrés Jorge”. No recordaba si eran 400 o 500 toneladas.

El lance realizado a las 7,30 del 16 de mayo pasado en el RE 3956 SE Z del “Miss Patagonia” es un tanto curioso. Declaró pescar 105 cajones de corvina, 27 de lenguado, 73 de gatuzo, 82 de pescadilla y 56 de merluza hubbsi. Como vemos, van consumiendo la cuota de hubbsi muy de a poco.

Mientras el “Miss Patagonia” y sus seis metros más que el “Sagrado Corazón” “disminuyen” el esfuerzo pesquero, hay otros barcos que están próximo a aumentarlo si logran entrar por la ventana a la pesquería de langostino.
Es el caso del buque fresquero “Don Raimundo”, que meses atrás solicitó ante Pesca que las autorizaciones de captura de 100 toneladas de bonito y 500 de abadejo que poseía, sean englobadas en un único rubro de “otras especies no cuotificadas”, lease langostino, por 600 toneladas.

El buque ha pescado langostino pero con cuota social; un “indocumentado”, como sabe decir Eduardo Boiero. Tener una autorización de captura lo acomoda mejor en la foto de una futura cuotificación. Ese es el objetivo.
Asesorado legalmente por Miguel Bustamante, no era la primera vez que la empresa armadora lo solicitaba, aunque nunca había prosperado. Pero en la tierra de la libertad brotan nuevas oportunidades…

El fundamento es hilarante… Apela a la “necesidad de adecuar la cartilla del buque a la realidad biológica del caladero”. La ley de pesca establece o establecía hasta no hace mucho –estos muchachos la manipulan como si fuese de plastilina- el requisito de tener una autorización de captura o un permiso de pesca para acceder a determinadas especies.

Ahora parece que solo se requiere ajustar las necesidades del administrado al caladero. Es maravilloso lo que estamos logrando juntos…

Cualquiera lo hubiese rechazado por improcedente. No Idoyaga Molina, quien apeló al “principio de verdad material y la interdicción de la arbitrariedad” en el procedimiento administrativo para aplicar una “revisión de oficio” y “sanear la discordancia entre el registro y el caladero, evitando que el administrado incurra en infracciones por el solo hecho de la naturaleza migratoria de los recursos”. Aplaudan, aplaudan… no dejen de aplaudir.

El Director Nacional avaló el dictamen al considerar que la imposibilidad de pescar bonito –un túnido de presencia errática en los últimos años- “demuestra que mantener una asignación rígida es técnicamente injustificada y el uso de tangones permite volcar ese esfuerzo a recursos más compatibles con la operatoria actual del buque como el langostino, sin necesidad de reformulaciones de casco adicionales”.

Debe haber muchos armadores que tras leer estas líneas, lo primero que harán mañana lunes será mensajear a Bustamante.

Al trámite le faltarían completar un par de casilleros -como pasar por el Consejo Federal-, ero visto el poder que ha sabido ganar el Director Nacional, en estos tiempos en que el holograma de Juan Antonio se desvanece cual sumarios al Alvarez Entrena VI, su aval es casi un pasaje asegurado al éxito.

Buen domingo.