A poco más de tres meses del operativo que desalojó a los vendedores ambulantes de la Rambla de Mar del Plata, los puestos volvieron a instalarse durante las vacaciones de invierno, en una escena que reaviva un conflicto de larga data y genera incertidumbre sobre la postura que adoptará el Municipio.

La presencia nuevamente de feriantes y vendedores en el tradicional paseo costero se produce en plena temporada invernal, cuando la afluencia de turistas aumenta y la Rambla recupera buena parte de su movimiento comercial.

El regreso ocurre después de que, en abril, un amplio procedimiento encabezado por la Justicia Federal, junto a fuerzas de seguridad y organismos nacionales, realizara allanamientos y controles en el marco de la Ley de Marcas, con secuestro de mercadería y fuertes cuestionamientos por parte del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara), que denunció que cientos de familias quedaban sin su principal sustento.

Desde entonces, los feriantes sostuvieron distintas manifestaciones y reclamaron la apertura de una mesa de diálogo con el gobierno local para encontrar una solución que compatibilice la actividad laboral con el ordenamiento del espacio público. Incluso convocaron a movilizaciones bajo la consigna de defender el trabajo y la dignidad de las familias afectadas.

Ahora, la reaparición de los puestos plantea un nuevo escenario político. La incógnita pasa por saber si el Municipio mantendrá la misma línea de controles y desalojos aplicada meses atrás o si buscará una alternativa que evite un nuevo conflicto en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Mientras tanto, vecinos, comerciantes y turistas observan una postal que parecía haber quedado atrás, pero que volvió a formar parte del paisaje de la Rambla, a la espera de una definición oficial que determine si el regreso de los vendedores será transitorio o marcará el inicio de un nuevo capítulo en un conflicto que, lejos de resolverse, continúa abierto.

Foto: Pablo Funes – Dron Mar del Plata