Hubo un tiempo en que, cuando llegaba el Festival Internacional de Cine, las vidrieras de Mar del Plata también se ponían de gala. Hoy esa postal vuelve a verse, aunque sea en un solo lugar: la vidriera de Óptica Cerri en Santiago del Estero 1655 (a pasos de Peatonal San Martín) se viste de película.
La puesta combina tiras de negativos, fotografías en blanco y negro de grandes figuras y anteojos con personalidad propia. Reúne una selección de artistas y cineastas nacionales e internacionales y es, hasta ahora, la única vidriera de la peatonal que da la bienvenida al festival.
«Hay miradas que merecen su primer plano» es la idea que recorre la propuesta. Porque los anteojos, igual que el cine, también tienen mucho para contar: desde las gafas oscuras que se volvieron íconos de estilo en la pantalla grande hasta los modelos que hoy acompañan a quienes caminan la ciudad.

Una tradición que pide volver
La iniciativa trae a la memoria una costumbre de otros tiempos: el concurso de vidrieras que impulsaba la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) de cara al festival con el objetivo de revalorizar frentes comerciales.
Con los años, esa postal colectiva dejó de repetirse y el centro perdió parte del clima festivalero.
Hoy, un comercio local retoma ese espíritu: acompañar al festival desde la vereda, sumar color a la peatonal y recordar que el evento cultural más importante de la ciudad también se vive en la calle.
