La violencia volvió a atravesar una guardia hospitalaria de Mar del Plata y esta vez tuvo como víctima a una enfermera que se encontraba cumpliendo con su tarea.

Durante la madrugada de este miércoles, la trabajadora del Hospital Regional fue atacada con una tijera por un paciente que había sido trasladado desde el Hogar Municipal Eva Perón para recibir atención por un cuadro respiratorio.

Según se indicó, el hombre contaba con antecedentes de problemas de salud mental que no requerían internación y, al momento de su ingreso, no presentaba un comportamiento que permitiera anticipar la agresión.

El episodio ocurrió en la guardia general del hospital, y no en el área de Salud Mental.

Pero, de manera repentina y sin que mediara una discusión o situación de conflicto, tomó una tijera y atacó a la enfermera que se encontraba atendiéndolo. La agresión le provocó una herida en la zona superior del hombro.

La trabajadora fue rápidamente asistida por sus compañeros. Como la lesión no revestía gravedad, se decidió finalizar su turno y que concurriera a través de su ART para realizar los controles correspondientes.

Posteriormente fue derivada al Hospital Privado de Comunidad (HPC), donde se constató que se trataba de una lesión mínima. Tras ser evaluada, recibió el alta médica.

El paciente fue abordado por personal policial y permaneció bajo atención médica hasta que se resolvió su cuadro respiratorio. Luego fue trasladado nuevamente al Hogar Municipal Eva Perón.

Una problemática que se repite

El episodio, aunque afortunadamente no provocó heridas de gravedad, vuelve a poner sobre la mesa una problemática que preocupa cada vez más dentro del sistema sanitario: la violencia contra quienes trabajan en hospitales y centros de salud.

Los trabajadores se encuentran diariamente en la primera línea de atención, en contacto directo con pacientes y familiares y en un contexto de creciente demanda sobre las guardias. Esa cercanía, indispensable para brindar asistencia, también los expone a situaciones que muchas veces resultan imprevisibles.

El hospital cuenta con personal policial y seguridad privada, pero quienes conocen el funcionamiento cotidiano de una guardia advierten que resulta imposible anticipar todas las situaciones de violencia.