Las cuadrillas encargadas de la limpieza y saneamiento de los arroyos de Mar del Plata retomaron este martes 18 de agosto sus tareas, luego que la Provincia de Buenos Aires depositara el viernes 14 los haberes adeudados y confirmara la continuidad del convenio con el Ministerio de Infraestructura.

Los trabajos se desarrollan entre las 8 y las 12 en el arroyo El Cardalito, a la altura de Luro y Pigüé, y forman parte de las tareas de mantenimiento destinadas a garantizar el normal escurrimiento del agua y prevenir anegamientos en distintos barrios.

“Estamos muy conformes porque pudimos destrabar el conflicto. Ahora podemos seguir con un trabajo que es clave para los barrios”, señalaron desde las cuadrillas.

En ese sentido, destacaron la decisión de la Provincia de sostener estas tareas en un contexto de recorte de recursos por parte del Gobierno nacional. Además de preservar puestos de trabajo, remarcaron que el mantenimiento de los arroyos constituye una tarea preventiva fundamental para reducir el riesgo de inundaciones.

Reclamo de los vecinos

Mauricio Giménez, responsable de la cuadrilla que realiza el mantenimiento en El Cardalito, señaló que durante la interrupción de las tareas comenzaron a acumularse residuos y sedimentos en sectores críticos del cauce.

“Recibimos el acompañamiento de las sociedades de fomento de los barrios en donde intervenimos, de vecinos muy agradecidos con nuestra vuelta. La mugre ya empezaba a tapar lugares clave que tarde o temprano iban a provocar inundaciones de calles”, explicó.

Las cuadrillas realizan trabajos de limpieza también en los arroyos Corrientes y La Tapera, considerados sectores estratégicos para el escurrimiento de las aguas pluviales.

Preocupación por las lluvias

Desde el sector remarcaron además la necesidad de sostener las tareas de manera permanente ante la posibilidad de un período con mayores precipitaciones asociado al fenómeno de El Niño.

En ese escenario, la limpieza de los cauces adquiere especial importancia para evitar obstrucciones y permitir que el agua pueda circular con mayor fluidez, especialmente en las zonas donde los arroyos atraviesan sectores urbanos.

Las organizaciones y trabajadores que participan de las tareas agradecieron el acompañamiento de vecinos, sociedades de fomento y medios de comunicación durante el reclamo que permitió destrabar el conflicto.