En el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) Dr. Oscar Alende, el día a día transcurre entre cirugías y atención de alta complejidad. Sin embargo, detrás del ambo de uno de sus profesionales se esconde una historia de heroísmo internacional.
Gonzalo Castrillo es bombero voluntario y médico anestesiólogo, en ese orden se presenta. Está preparado para asistir en un quirófano o una catástrofe internacional.
Recientemente fue convocado como parte del equipo de rescate de la Brigada Puma ARG -13, certificado por el Grupo Asesor Internacional de Búsqueda y Rescate (INSARAG) de Naciones Unidas, para brindar apoyo tras el devastador terremoto ocurrido en Venezuela.
“Es una experiencia muy dura, nos tocó trabajar en un sector de La Guaira que se llama Playa Grande, donde mucha gente perdió todo. Perdió su familia, su casa, no le quedó absolutamente nada. Es una sensación ambigua, la satisfacción de poder ayudar, pero una pena muy grande porque mucha gente lo ha perdido absolutamente todo y la está pasando muy mal” relató Castrillo, desde el centro quirúrgico del hospital regional.
La Brigada Puma, perteneciente a la Federación de Bomberos Voluntarios de Buenos Aires, movilizó a especialistas de distintos puntos de la provincia (como Balcarce, Ayacucho, Villa Gesell, Santa Clara, Salliqueló y Treinta de Agosto). Al llegar a la zona afectada, el panorama era desolador: sin luz, agua, comunicaciones ni cloacas, el equipo debió operar de manera 100% autosuficiente durante las jornadas de búsqueda y rescate.
“Como equipo de rescate tenemos un montón de funciones, desde búsqueda técnica, apuntalamiento, rompimiento. En mi caso formo parte del equipo médico que tiene una doble función, asistir a las personas víctimas del derrumbe y también nos encargamos de cuidar la salud de nuestros propios rescatistas. Llevamos insumos, medicamentos, cuestiones desde un soporte vital básico hasta uno avanzado. Tuvimos veinte intervenciones, sin necesidad quirúrgica ni hospitalización, que pudimos resolver con nuestro equipo” explicó ante la atenta escucha de sus compañeras de quirófano, con quienes comparte guardias desde que comenzó en como residente en el regional.
