Por: Roberto Garrone
Al final no sufrió grandes modificaciones la hoja de ruta de la temporada de langostino en aguas nacionales que diseñó la patronal tangonera congeladora. La semana de delay, al plan original, con que arrancará la prospección no le mueve la aguja a nadie. Sobre todo a los que no querían sumar horas de arrastre al norte de la veda.
Este tiempo extra permitió que CEPA pueda firmar con SIMAPE. Un mero trámite que tuvo sus cortocircuitos. En el gremio encontraron una ambigüedad en lo firmado por el SOMU con CAPIP y CaPECA, en relación a la cámara marplatense. “Como estaba redactado, el día de mañana el SOMU podía reclamar por todo lo absorbido”, advirtieron.
Otitto Wöhler propuso modificarlo pero en el SIMAPE se negaron a aceptar el pedido del Presidente de CEPA. Al final quedó ambiguo para los dos sindicatos. Cuando la justicia laboral defina quiénes son las autoridades del SOMU, CEPA podrá firmar un acta bien redactada con ambos gremios.
El caso sirve para exponer la sensibilidad de todos los actores de la industria por estos días en que florecen grietas internas cuando desde el gobierno nacional no asoma ninguna solución para garantizar la continuidad operativa de la flota fresquera marplatense.
Lejos de eso, Juan Antonio López Cazorla esta semana licuó la intención del sector costero, UdIPA y Cafrexport de exponer la situación ante el Consejo Federal Pesquero. Cuando el Subsecretario se enteró que la visita al CFP, lejos de protocolar, era masiva, se comunicó con varios de sus promotores para avisarle que se había suspendido.
Los armadores e industriales no se amedrentaron con el aviso y viajaron igual. Para cuando llegaron a las oficinas de Paseo Colón, López Cazorla había licenciado a varios de los consejeros y acotó la reunión a su despacho. “De qué tenés miedo… somos gringos de trabajo, venimos a dialogar, a buscar ayuda para seguir pescando”, lo cruzó uno de los armadores cuando tuvo oportunidad.
López Cazorla cumple órdenes y alguno de sus titiriteros creyó poco conveniente amplificar la catarsis de los representantes marplatenses.
“Jamás vimos una cosa así; ni con los kichneristas pasaban estas cosas”, aportó otro empresario, que se debatía entre ir o no ir a la zafra de langostino en aguas nacionales. Al día siguiente, la reunión de la Comisión de Seguimiento de Langostino, arrojó buenos estímulos aunque la principal amenaza no se diluye: el 26% de reajuste que el SUPA ya logró firmar con algunas empresas de estiba, ya saben que saldrá de sus bodegas.

En la Comisión, los investigadores expresaron que el volumen total proyectado de capturas para este año asciende a las 225 mil toneladas. Hay que descontar las 42700, declaradas, que se desembarcaron en Rawson durante la zafra de aguas provinciales.
Es un numero interesante pero los problemas de la industria, como en todas las especies, no es biológico por suerte, sino por factores externos al mar y en que el gobierno en sus distintas áreas tiene mucho que ver.
El arco patronal marplatense pidió que se avance en un Plan de Manejo que permita flexibilizar normas que, entienden, son de imposible cumplimiento y hoy provocan la lluvia de infracciones que el holograma de Juan Antonio logró frenar por 180 días.
También pidieron que se pesen los cajones durante la zafra de Provincia. Les faltó a los patagónicos pedir por los sumarios de los buques fresqueros que pescan por encima del by catch sobre el 41°S. Ahh, perdón… cierto.
Ayelén Fortunato, ahora al servicio de Luis Santander, pidió por la aplicación de una prueba piloto de las 72 horas efectivas de pesca. Hasta Andrés Arbeletche, que se ha opuesto sistemáticamente a la medida, ahora consideró posible que se vuelva a discutir en el seno del CFP. ¿Una moneda de cambio para el futuro reparto que se viene con al cuotificación o una puesta en escena sabiendo que tiene los votos mayoritarios contra la Provincia de Buenos Aires?
En su nuevo rol de secretario de Coordinación del relanzado Gabinete de Nacho Torres, el ex Secretario de Pesca se sacó la novela Red Chamber de encima. Esta semana volvió el fuego al frente de la planta.
Marineros efectivos de la ex Alpesca reclaman por el lugar que les corresponde a bordo de su flota: “Patagonia Queen”, “Cabo Vírgenes” y “Promarsa III” que está a punto de bajar de dique. En otra muestra gratis de desprecio e impunidad, Mou los mandó a hablar con las autoridades provinciales. ¿Se vienen nuevos despedidos por Red Chamber e indemnizados por los chubutenses
Hablando de Sandander, dijo haber sido engañado por Gallo Gutiérrez lo que devino en la aceptación de su empresa de estiba “Trekan” al reajuste salarial que contempló un incremento del 26% para los estibadores.
En realidad el Secretario General del SUPA no lo engañó a él en persona sino a su hombre de confianza, quien firmó sin saber que avalaba el acuerdo. Ahora se entiende la incorporación de la ex Gerenta de CAPEAR ALFA a las filas de “Gaad Group”.
Por eso no lo cumplió la semana pasada y por eso el gremio no le dio apoyo para que pueda descargar sus barcos. ¿Pino Quercia, a quien sí le permitieron descargar y salvarle el pescado, también fue engañado?
En Chubut no solo lo miran a Santader. También a Damián Santos, el CEO del Grupo San Isidro y con intereses en la estiba, pero de la rama del congelado. Varios le cuestionan que todo el empeño que puso para bajar el salario de los marítimos no lo exhibió para negociar con Gutiérrez. “Patagonia Estibajes”, sí le firmó al gremio ese 26% que el SUPA pretende aplicar en el fresco.
En la empresa, una de las más importantes en Puerto Madryn, reconocieron que la recomposición guarda cierta lógica con el movimiento inflacionario y que hacía muchos meses no se ajustaba el valor del jornal, el cual ahora llegó a los 189.477 pesos. Los tangoneros que se ahorran el 17% en el salario de marineros van a tener que pagar un 26% más a los estibadores.
En el fresco no todos quieren avalar ese reajuste que llevan el cajón de langostino de 2197 pesos a 2781. Un día en Chubut van a tener que resolver este desquicio de aplicar una tarifa según el contenido del cajón.
Hasta los pasa seña, una figura que solo existe en los muelles chubutenses, reajustaron y de cobrar 161.376 pesos el turno, ahora cobran 204.286 pesos. Al menos la tarifa de los pesadores quedó congelada en 161.376 pesos, digamos todo.
“No queremos pelearnos más con el Gallo”, dicen en la mesa chica de la CaFACH. Cereseto, Pantano, González, son armadores y dueños de empresas de estiba, que no avalan el reajuste que el SUPA ya firmó con otras, como la de Marcial Isidro y la del “Sapo” Aravales. Pero si los frigoríficos aceptan el incremento, ellos firmarán también.
Por ahora las empresas que reprocesan el langostino que descarga la flota fresquera lo rechazan. El dato no es menor puesto que son los que les pagan a las empresas de estiba por vaciar la bodega de langostino fresco. Convalidar ese aumento le abriría las puertas al STIA a pedir lo mismo. CAPIP advirtió que las expectativas de Gutiérrez no coinciden con la realidad del sector.
Para los armadores marplatenses el nuevo capítulo del SUPA en Chubut los afecta directamente. Si los frigoríficos pagan el aumento buscarán que salga del precio del langostino. El año pasado fue 1,80 dólares por kilo.
Con todos los aumentos del combustible, los proveedores de la captura piensan en un piso de 2 y un techo de 2,50 dólares por kilo. Hoy el langostino es la única opción para escapar del quebranto que garantiza la merluza, corvina o pescadilla.
Dependerá de factores ambientales, con prolongados períodos de buen tiempo para hilvanar varias mareas cortas al hilo de modo de consumir el menor consumo de gas oil posible. Los investigadores del INIDEP lo dejaron en claro en el acta tras la reunión de Comisión. Estimaron 225 mil toneladas disponibles. Que sean accesibles ya es otra historia.
Buen domingo.
Foto: Mar y Pesca
