Vecinos y vecinas de Quebradas de Peralta Ramos y Santa Rosa del Mar llevan adelante una medida de protesta ante la interrupción del recorrido habitual de la línea 501, que dejó a numerosas familias sin el único servicio de transporte público que ingresa a distintos sectores de estos barrios del sur de Mar del Plata.

La medida surge luego de reiterados reclamos realizados tanto ante el Municipio como ante la empresa prestataria, sin obtener hasta el momento una solución definitiva. Frente a esta situación, los vecinos decidieron bloquear el acceso utilizado por las unidades para exigir que el colectivo retome su recorrido normal y garantice el ingreso a los barrios.

El conflicto vuelve a poner sobre la mesa un problema que no es nuevo. Existen antecedentes documentados de interrupciones y reducciones del recorrido del 501 debido al pésimo estado de las calles, particularmente después de las lluvias. En 2018, por ejemplo, vecinos de Quebradas de Peralta Ramos denunciaron que unidades habían quedado varadas y que la reducción del recorrido había impedido que chicos concurrieran a sus escuelas.

La problemática también fue planteada en reiteradas oportunidades ante el Honorable Concejo Deliberante, donde se dejó asentado que el 501 constituye la única línea que ingresa a sectores de Quebradas de Peralta Ramos y que los vecinos quedan aislados cuando las calles se vuelven intransitables.

UN SERVICIO ESENCIAL PARA LOS BARRIOS

Para quienes viven en estas zonas, la interrupción del recorrido no significa simplemente tener que caminar algunas cuadras más: significa quedar prácticamente aislados.

Trabajadores, estudiantes, adultos mayores y familias enteras dependen del 501 para llegar a sus trabajos, escuelas, centros de salud y otros puntos de la ciudad.

La propia normativa municipal establece para la línea una frecuencia mínima de un servicio por hora, además de contemplar un servicio especial para el traslado de estudiantes desde Santa Rosa del Mar hacia la Escuela N.º 44.

Por eso, los vecinos sostienen que el problema no puede resolverse simplemente modificando o recortando el recorrido cada vez que las calles se encuentran deterioradas.

El mal estado de las calles es un problema que debe resolver el Estado municipal y no puede transformarse en una excusa para dejar sin transporte a barrios enteros.
“NO QUEREMOS QUEDARNOS SIN COLECTIVO”

Los vecinos reclaman una solución integral: arreglo y mantenimiento de las calles por donde circula el 501, normalización inmediata del recorrido y garantías de continuidad del servicio.

También advierten que, si no existe una respuesta concreta, no descartan profundizar las medidas de protesta y realizar nuevas acciones para visibilizar el reclamo.

La situación vuelve a poner en evidencia una desigualdad que los barrios del sur vienen denunciando desde hace años: cuando las calles se deterioran, quienes tienen vehículo particular pueden buscar alternativas; quienes dependen del transporte público, en cambio, quedan directamente aislados.

Quebradas de Peralta Ramos y Santa Rosa del Mar no piden un privilegio. Piden que el colectivo llegue al barrio, que las calles sean transitables y que se garantice un servicio público esencial.