El Concejo Deliberante de General Pueyrredon aprobó la ordenanza que prohíbe el uso de teléfonos celulares, relojes inteligentes y otros dispositivos personales de comunicación digital durante la jornada escolar en las escuelas secundarias municipales. De esta manera, se amplía al nivel secundario una política que ya se aplicaba desde 2024 en las escuelas primarias del distrito.

La iniciativa, impulsada por la presidenta del bloque de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, establece que los estudiantes deberán mantener los dispositivos guardados y fuera de uso durante toda la permanencia en la institución, con la única excepción de aquellos casos en los que un docente autorice su utilización con fines estrictamente pedagógicos.

Desde el bloque impulsor señalaron que la medida busca mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje, además de fortalecer la convivencia y la socialización entre los estudiantes.

«Estamos convencidos de que esta medida es necesaria para mejorar las condiciones de enseñanza y de aprendizaje, pero también para fortalecer la socialización en el ámbito escolar. La escuela no es sólo un espacio de transmisión de contenidos: es un espacio de vínculo, de diálogo y de compartir con otros», sostuvo Cuesta.

La concejal recordó que hace dos años se había aprobado la Ordenanza Nº 26.561, que limitó el uso de celulares en las escuelas primarias municipales, y afirmó que la experiencia permitió avanzar ahora sobre el nivel secundario.

Entre los fundamentos de la norma se destacan datos de un informe de Argentinos por la Educación, según el cual más de la mitad de los estudiantes argentinos reconoce distraerse con su propio celular durante las clases, mientras que casi la mitad asegura que también pierde la concentración por el uso que hacen sus compañeros de esos dispositivos.

Además, la iniciativa cita investigaciones del CONICET realizadas en la Universidad Nacional de Córdoba que indican que la sola presencia del teléfono celular en el aula, aun cuando no se utilice, reduce la atención sostenida y afecta el rendimiento académico.

También incorpora evidencia de estudios internacionales sobre el impacto del consumo permanente de contenidos breves en redes sociales, los cuales concluyen que la exposición constante a videos cortos y fragmentados perjudica la memoria, disminuye la capacidad de integrar información y reduce el control cognitivo.

Los argumentos del proyecto también ponen el foco en el contexto actual del uso de la tecnología. Según los datos mencionados durante el tratamiento de la iniciativa, Argentina es el país de la región donde los niños acceden más tempranamente a un teléfono celular, con una edad promedio de 9 años.

Además de establecer la prohibición, la ordenanza prevé la realización de jornadas institucionales de reflexión destinadas a estudiantes, docentes y familias sobre el uso responsable de las pantallas y el bienestar digital.

Con la aprobación de esta ordenanza, General Pueyrredon extiende a todo el sistema educativo municipal una política que busca reducir las distracciones en el aula y promover espacios de aprendizaje con mayor concentración e interacción entre los alumnos.