Las declaraciones de Florencia Peña vuelven a exponer una realidad preocupante: en tiempos donde cualquiera opina frente a una cámara, la popularidad suele valer más que la formación y la responsabilidad de comunicar.
Las declaraciones de Florencia Peña vuelven a exponer una realidad preocupante: en tiempos donde cualquiera opina frente a una cámara, la popularidad suele valer más que la formación y la responsabilidad de comunicar.