En el marco de la botadura del buque pesquero San Severo, construído en el astillero Contessi de Mar del Plata, el concejal Gustavo Pulti reivindicó el valor de la industria naval local y lanzó duras críticas hacia las políticas impulsadas por el Gobierno nacional, a las que responsabilizó por afectar la rentabilidad y el desarrollo productivo de la ciudad.
La ceremonia, que marcó la primera botadura del año y la embarcación número 156 construida por el tradicional astillero marplatense, contó además con la presencia del gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y del intendente de Rawson, Damián Biss.
A través de sus redes sociales, Pulti destacó que el nuevo barco es el resultado del trabajo y la capacitación de generaciones de marplatenses. “La hizo la gente de Mar del Plata, que forjó sus habilidades en nuestras escuelas, talleres y universidades. En la cultura productiva que debemos defender para mejorar el presente y asegurar el futuro”, expresó.
El dirigente también aprovechó la ocasión para advertir sobre la situación que atraviesan distintos sectores vinculados a la producción. En ese sentido, cuestionó el atraso cambiario y denunció presuntas irregularidades en el manejo de recursos pesqueros estratégicos.
“Cuando retrasan el dólar y aplastan la rentabilidad, cuando hacen manejos turbios con las cuotas de merluza, con el calamar o con el langostino, cuando atentan contra el trabajo en tierra y el valor agregado, lo que están haciendo es perjudicar a Mar del Plata y a la Argentina”, sostuvo.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación dentro de la industria pesquera y naval por la pérdida de competitividad, la caída de la actividad y los debates abiertos en torno a la administración de los recursos pesqueros.
Finalmente, Pulti remarcó que el fortalecimiento de la producción debe constituir una política central para el desarrollo del país. “Más industrias y más trabajo es el único camino posible hacia el futuro”, afirmó.
La botadura del San Severo se convirtió así no sólo en una celebración para la industria naval marplatense, sino también en una oportunidad para volver a poner sobre la mesa las discusiones acerca del modelo productivo, el empleo y el futuro de uno de los principales polos pesqueros e industriales de la Argentina.
