Luego del arribo de las unidades participantes en el Fraterno XXXIX a la Base Naval Mar del Plata, se llevó a cabo la ceremonia de finalización del ejercicio binacional.

Fue presidida por el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Almirante Juan Carlos Romay, acompañado por el Secretario de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, General de División Jorge Alberto Puebla.

Concurrieron a la ceremonia los comandantes y dotaciones de los buques participantes en el Fraterno XXXIX: las fragatas MB “Tamandaré” y “União”, el submarino MB “Humaitá” y el buque de socorro submarino MB “Guillobel”, de la Marina de Brasil; el destructor ARA “La Argentina”, las corbetas ARA “Espora” y ARA “Robinson”, y el patrullero oceánico ARA “Storni” de la Armada Argentina.

Luego del ingreso de las autoridades y del saludo del Almirante Romay, la Banda de Música del Comando del ANAT ejecutó los Himnos Nacionales de Argentina y de Brasil. A continuación, se dio lectura a la orden de finalización de la fase marítima del Fraterno XXXIX en la que el Comandante de la Flota de Mar felicitó a las dotaciones de las unidades participantes por los ejercicios realizados.

El Jefe del Estado Mayor General de la Armada dirigió palabras alusivas en las que expresó la satisfacción por recibir en la Base Naval Mar del Plata a las unidades y tripulaciones que participaron del ejercicio combinado, “lo que pone de manifiesto la continuidad institucional en la relación bilateral entre las Armadas de Argentina y de Brasil y, a la vez, expresa el sostenimiento del interés permanente de ambas Fuerzas por desarrollar capacidades de operaciones combinadas para estar en condiciones de resguardar la seguridad marítima del Atlántico Sur”.

“Nuestras Armadas están llamadas a cumplir una misión esencial en este vasto espacio estratégico que compartimos en el Atlántico Sur y, para ello, nuestras fuerzas navales necesitan contar con capacidades de superficie, submarinas, aeronavales, de Infantería de Marina y de ciberdefensa, dotadas con personal altamente capacitado, para proyectar un poder naval de disuasión para asegurar la vigilancia y control en la inmensidad de nuestros espacios marítimos”, aseveró el Almirante Romay.

“De igual forma, la participación del buque de socorro submarino MB ‘Guillobel’ permitió que nuestros buzos salvamentistas se adiestraran, contribuyendo de esta manera a incrementar sus capacidades”, expresó el Jefe del Estado Mayor General de la Armada.

Para finalizar, el Almirante Romay reconoció el esfuerzo y dedicación del personal involucrado tanto en la fase marítima –incluyendo al buque logístico ARA «Patagonia», que regresó a su apostadero– como en la fase de puerto en las Bases Navales Puerto Belgrano y Mar del Plata; y agradeció a la tripulación del «Humaitá» de la Marina de Brasil por la ceremonia de homenaje que efectuaron a los tripulantes del submarino ARA «San Juan».