El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, brindó la habitual conferencia de prensa de los lunes en la sede del Ejecutivo provincial, acompañado por la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, y el ministro de Transporte, Martín Marinucci. Las autoridades brindaron un panorama respecto de diversos temas de la actualidad nacional y provincial y presentaron políticas del Gobierno de la Provincia.
En primer lugar, Bianco actualizó indicadores recientes de la coyuntura nacional, entre los que destacó la caída de la recaudación tributaria nacional y su repercusión en la coparticipación que llega a las provincias, la pérdida de 260 mil empleos registrados desde noviembre de 2023 (120 mil empleos privados y 140 mil públicos), un nuevo aumento del nivel de morosidad en las familias, otra caída mensual de la actividad económica y la baja de ventas en supermercados y productos lácteos.
“Se ha instalado una falsa definición de que la macroeconomía está bien pero que hay algunos problemas microeconómicos. Lo que nosotros estamos observando es que la microeconomía está horrible y la macro está muy mal. La situación de las empresas, de las pymes, los comercios y las familias es cada vez más dramática”, indicó Bianco.
Por otra parte, el ministro de Gobierno hizo referencia a los despidos de trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la situación del sistema científico y tecnológico. “Repudiamos la decisión del Gobierno nacional de seguir desguazando el sistema nuclear argentino y exigimos la pronta reincorporación de los trabajadores, que son totalmente necesarios para continuar con el desarrollo de uno de los sectores más exitosos de la Argentina”, manifestó Bianco y a continuación repasó indicadores de los últimos dos años que dan cuenta del ajuste del Gobierno nacional a dicho sector: la CNEA perdió 45,4% de su presupuesto, la inversión en infraestructura y equipamiento cayó un 53,4%, fueron despedidos 571 trabajadores y se han ralentizado avances como la construcción del reactor RA-10 del centro atómico Ezeiza y el proyecto CAREM, un reactor modular que había empezado a desarrollarse hace varios años.
“Discontinuar el programa nuclear argentino siempre fue un objetivo de Estados Unidos. Parece que la llegada de Milei a la presidencia ha traído nuevos aires a ese sueño de la potencia imperial de nuestro hemisferio que no quiere que la Argentina siga manejando su sector nuclear con autonomía y con soberanía tecnológica como lo ha hecho en los últimos 75 años”, cerró Bianco.
