El concejal de AM-MDF, Horacio Taccone dijo que «la transferencia de acciones a la que apeló la empresa Minella Stadium es, por sí misma, una confesión de insolvencia. Tal como lo advertimos en las distintas etapas de este proceso sin transparencia, lo que ha estado haciendo el municipio desde el momento cero es improvisar groseramente uno de los patrimonios mas importantes de la ciudad como son el Estadio Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y el Campo Municipal de Deportes».
Para Taccone «mas allá de las advertencias que con toda claridad se le hicieron al Gobierno Municipal desde distintos actores con diferentes roles y funciones, se firmó un contrato con una sociedad que no tenia con que afrontar inversiones reales».

«En cualquier caso, el problema de fondo más grave es el pliego de bases y condiciones que es la base de toda relación contractual transparente. El pliego no exige un cronograma completo de obras, no estipula con claridad las inversiones a las que se le obliga al concesionario, tiene grandes lagunas en relación al objeto de la licitación y allí arranca la raíz de los principales problemas», agregó.
El ex titular del Ente Municipal de Deportes recordó que «en su momento, y por escrito, le dijimos textualmente al gobierno municipal lo siguiente: ´Hemos leído el Pliego y advertimos que tal como está desarrollado el referido PByC se está REGALANDO el patrimonio de todos los marplatenses. No está de más traer a colación palabras del Dr. Agustin Gordillo quien nos alerta sobre la importancia del asunto. Así, sostiene el referido administrativista que «…es en los pliegos del llamado donde se cometen las verdaderas tropelías, los grandes costos al erario público, las grandes bases de la corrupción ulterior: lo demás es mera continuación de lo ya empezado mal´
«Citamos nuevamente al maestro Gordillo para que nadie fuera a pensar que estábamos haciendo objeciones políticas sin fundamento. Dicho y hecho: como dijimos en esa cita, lo que empezó mal, termina mal», añadió.
Por último, Horacio Taccone planteó que «para sanar esta situación, llena de equívocos, marchas y contramarchas, enredos, y manipulaciones, lo que el municipio debe hace es un nuevo llamado a licitación verdaderamente transparente con un pliego solido que documente con claridad los objetivos de la concesión, el monto de las inversiones, los plazos de las obras y las sanciones por eventuales incumplimientos».
«Si no se llama a una nueva licitación, lo que se hace es prolongar la improvisación que perjudica claramente los intereses de la ciudad. No hay que cambiar de collar, seguir con el mismo perro, hay que cambiar el pliego y hacer una licitación en serio», concluyó.
