¿Quién gobierna hoy Mar del Plata? La pregunta aparece en el centro de un documento firmado por 25 empresarios, dirigentes, profesionales y referentes de distintos sectores de la ciudad, que decidieron hacer público un fuerte planteo sobre el presente y el futuro de Mar del Plata.

El interrogante surge a partir del actual escenario político, con Agustín Neme como intendente interino, pero con la continuidad del equipo de gobierno de la gestión anterior y las versiones sobre la influencia que podría mantener el exintendente Guillermo Montenegro sobre determinadas decisiones.

“Si gobierna Neme, debe tener la autoridad y autonomía necesarias para hacerlo. Y si Montenegro mantiene una influencia política sobre las decisiones, también corresponde que quede claro”, sostienen los firmantes.

Para los autores del documento, no se trata simplemente de una discusión política. “Quien decide debe tener autoridad y quien gobierna debe asumir la responsabilidad”, remarcan. Y plantean que los marplatenses tienen derecho a saber quién conduce efectivamente la ciudad y ante quién deben reclamar cuando las cosas no funcionan.

Seguridad: una preocupación que atraviesa a la ciudad

La inseguridad ocupa un lugar central en el documento. Los firmantes advierten que el miedo comenzó a modificar los hábitos cotidianos de vecinos, familias y comerciantes.
“Hay vecinos que dejan de salir de noche, familias que modifican sus hábitos y comerciantes que trabajan con temor”, señalan.

En ese contexto, reclaman que Municipio, Provincia y Nación dejen de lado las discusiones sobre responsabilidades y trabajen coordinadamente.

“Los vecinos tienen una sola realidad”, sostienen.

También expresan preocupación por la proliferación de los denominados “trapitos”, a los que vinculan en determinados casos con situaciones de intimidación, conflictos con frentistas y automovilistas y episodios de violencia en la vía pública.

Venta ambulante y reglas iguales para todos

El documento también pone el foco en la expansión de la venta ambulante y otras actividades comerciales que, según los firmantes, se desarrollan sin los controles correspondientes.

Aclaran que el planteo no desconoce las dificultades económicas de quienes encuentran allí una forma de subsistencia, pero reclaman que el Estado garantice condiciones equitativas.

“El comerciante que tiene un local, paga alquileres, salarios, cargas sociales, impuestos y tasas municipales no puede quedar sometido a una competencia desigual”, advierten.

La propuesta apunta a que el Estado atienda las necesidades sociales sin resignar los controles y la igualdad ante las reglas comerciales y tributarias.

Patrimonio: el Estadio Mundialista y Plaza del Agua bajo la lupa

Otro de los capítulos más críticos está dedicado al patrimonio y a la manera en que se están desarrollando determinadas licitaciones, concesiones y decisiones sobre espacios emblemáticos de la ciudad.

“Los bienes públicos no son propiedad de una gestión de turno. Pertenecen a todos los marplatenses”, afirman.

En ese marco, reclaman transparencia, antecedentes comprobables, garantías suficientes, planes de inversión concretos y mecanismos efectivos de control.

El Estadio Mundialista aparece como uno de los principales ejemplos. Los firmantes consideran que lo ocurrido constituye “una señal de alarma” y cuestionan las dudas que, según sostienen, existen alrededor de los antecedentes, las garantías y el plan de obras.

También llaman la atención sobre las condiciones previstas para resolver eventuales controversias, que contemplarían incluso la posibilidad de recurrir a tribunales extranjeros.

“Mar del Plata tiene derecho a saber quién administra sus bienes, bajo qué condiciones, con qué garantías y para beneficio de quién”, plantean.

La Plaza del Agua también es mencionada. Los firmantes cuestionan el otorgamiento del padrinazgo del espacio a personas o sectores que, según señalan, no tendrían una vinculación histórica con Mar del Plata.
Y dejan una pregunta abierta: ¿por qué los marplatenses no son siempre los primeros convocados cuando se trata de cuidar aquello que les pertenece?

Desarrollo sí, excepciones permanentes no

El documento también cuestiona el rumbo del desarrollo inmobiliario.
Los firmantes aclaran que Mar del Plata necesita inversión, construcción, empleo y crecimiento, pero advierten que ese desarrollo debe respetar reglas claras.

“Las excepciones no pueden convertirse en la regla”, sostienen, en referencia a proyectos que contradicen el Código de Ordenamiento Territorial.
El planteo alcanza especialmente a las construcciones en altura, el patrimonio arquitectónico, los barrios tradicionales, los espacios verdes y el paisaje costero.

“No somos ‘patrimonialistas’. Somos vecinos. Somos ciudadanos que amamos esta ciudad y entendemos que crecer no significa destruir aquello que la hace diferente”, expresan.

La definición política del documento es contundente: gobernar también significa decir que no.

“Decir que sí a todo también es una forma de irresponsabilidad”, remarcan.

“Mar del Plata necesita una agenda de ciudad”

Hacia el final, el documento intenta despegarse de cualquier identificación partidaria y propone construir una agenda que atraviese gobiernos y elecciones.

Los firmantes reclaman una ciudad basada en la seguridad, la transparencia, el patrimonio, el desarrollo sustentable, la inversión, el trabajo y la calidad de vida.

“Defender Mar del Plata no significa frenar su crecimiento. Significa asegurarnos de que cuando crezca siga siendo Mar del Plata”, sostienen.

Y concluyen con una definición que resume el espíritu del pronunciamiento: “No queremos resignarnos. Queremos una ciudad segura, transparente, ordenada, pujante y orgullosa de su identidad”.

Los firmantes

El documento lleva las firmas de Blas Taladrid, Jorge Pérez, Raúl Olmos, Florencio Aldrey, Patricio Gerbi, Luis Terry, Claudia Álvarez Argüelles, Daniel Sufredini, Guillermo Fasano, Guillermo Rossi, Gaudio, Norberto Pezzati, Gustavo Crego, Carlos Pagni, Leandro Gabas, Marcos Cabrales, Marcelo Cardelino, Miguel Martínez Allué, José María Brandinelli, Carlos Rotemberg, Nelson Díaz Aguirre, Juan Carlos Zamora, Antonio Solimeno, Guillermo Bianchi y César Trujillo.