En medio de las disputas políticas y judiciales por el futuro del complejo Punta Mogotes, hay una preocupación que comienza a ganar fuerza entre los trabajadores de la Administración del complejo: la incertidumbre total sobre qué ocurrirá con sus puestos laborales.
El dirigente y trabajador de la Administración Punta Mogotes, David Leszczynski, aseguró que el personal se encuentra en un “limbo” administrativo y político, sin definiciones concretas sobre su continuidad, dependencia laboral ni garantías respecto a sus derechos adquiridos.
Las preguntas que sobrevuelan entre los trabajadores son múltiples y, hasta ahora, sin respuestas claras: ¿pasarán a depender del Municipio? ¿Continuarán bajo la órbita de la Provincia? ¿Serán trasladados a otro organismo? ¿Quién garantizará la estabilidad laboral, la antigüedad y los derechos adquiridos?
“La burocracia y la política juegan al silencio mientras los trabajadores siguen esperando respuestas”, señaló Leszczynski, donde también crece el malestar por la falta de definiciones oficiales en un contexto de fuerte tensión institucional.
En ese marco, la Justicia habría solicitado respuestas en un plazo de cinco días, lo que reavivó los reclamos de los trabajadores y la exigencia de definiciones concretas.
“No se puede discutir el futuro de Punta Mogotes sin darle certezas a los trabajadores que sostienen el funcionamiento del complejo hace años. Detrás de cada expediente hay familias, personas y trabajadores que merecen respeto y respuestas urgentes”, expresó.
Finalmente, el dirigente cuestionó que el complejo continúe siendo utilizado como “botín político” mientras persiste la incertidumbre laboral de quienes desempeñan tareas allí desde hace años.
Finalmente, Leszczynski reclamó que las autoridades “respondan de verdad” y no vuelvan a “cajonear” la situación de los empleados.
