Una novedad que cambia la forma de tomar creatina en la Argentina. Antes de sumarte, hay algo que conviene que sepas.

Durante años, tomar creatina fue casi un ritual: el pote de polvo, la balanza, el shaker y ese gusto a tiza que a la mayoría la hacía abandonar en una semana. Eso, en la Argentina, acaba de cambiar. Por primera vez, la creatina se puede tomar en gomita.

La novedad la trajo GÜM, la primera marca en ofrecer creatina en gomitas en el país. Tres gramos de creatina monohidrato por porción —la dosis que de verdad se usa—, sin polvo y sin shaker. Y al mismo precio que un pote de polvo tradicional, pero sin el quilombo de pesar, batir y lavar todos los días. Una forma más simple de sostener algo que antes costaba mantener.

Pero como toda novedad que pega fuerte, ya empezaron a aparecer copias e importados que se venden por internet como si fueran lo mismo. Y ahí está lo que conviene mirar con atención: muchos de esos productos nunca pasaron por un control sanitario local. Nadie verificó su fórmula, su dosis ni dónde se fabricaron. No es un temor exagerado: en 2025, la propia ANMAT retiró del mercado una marca de creatina porque la etiqueta declaraba algo que el producto no tenía adentro.

En la Argentina la regla es clara. Todo suplemento dietario que se comercializa tiene que tener su RNPA, el Registro Nacional de Producto Alimenticio que exige el Código Alimentario Argentino y que otorgan las autoridades sanitarias dentro del Sistema Nacional de Control de Alimentos que coordina la ANMAT. Ese número certifica la fórmula declarada, la dosis y el establecimiento habilitado donde se elabora. No es un detalle: es la diferencia entre un producto controlado y uno que no lo está.

Por eso GÜM eligió el camino más lento y más caro: registrar. Hoy es la única gomita de creatina con registro sanitario (RNPA) vigente en la Argentina. Cuando comprás GÜM, lo que dice la etiqueta es lo que hay adentro, la dosis está controlada y la fábrica está habilitada. Alguien, además de la marca, revisó y aprobó lo que estás por consumir.

Para que te des una imagen de lo que significa una dosis real: los 3 gramos de creatina de tu porción diaria equivalen, más o menos, a lo que obtendrías de unos 600 gramos de carne roja. La diferencia es que no tenés que comerlo todos los días para sostener el aporte. Un suplemento no reemplaza una alimentación variada ni hace magia: acompaña una buena rutina, y GÜM lo dice de frente, porque la confianza también se construye con lo que uno elige no prometer.

Si vas a sumar creatina en gomitas a tu rutina, fijate que tenga registro. Por ahora, la única aprobada por la autoridad sanitaria es GÜM. Conocé la línea completa en gumoriginal.com

Producto alimenticio. RNPA N° 21-139907 · RNE N° 21-065655. Ante cualquier duda, consultá a un profesional de la salud.