El concejal Diego García difundió en sus redes sociales un informe basado en estadísticas del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CEMAED) que refleja un marcado crecimiento de los hechos de inseguridad en el partido de General Pueyrredon durante los primeros tres meses de 2026.
Entre los datos más preocupantes se encuentra el robo y hurto de automóviles, que alcanzó los 655 casos entre enero y marzo. De acuerdo con los registros oficiales, se trata de la cifra más alta desde que comenzó a relevarse esta modalidad delictiva en 2015.
También se observó un fuerte incremento en los robos y hurtos ocurridos en la vía pública. Durante el primer trimestre del año se contabilizaron 1.252 hechos, lo que representa un aumento del 9,8% respecto al trimestre anterior y un crecimiento del 36,7% en comparación con el mismo período de 2025. Según destacó García, es el nivel más elevado registrado desde 2022.
Otro indicador que encendió las alarmas es el robo y hurto de motocicletas. En los primeros tres meses del año se denunciaron 704 casos, convirtiéndose en el tercer registro más alto desde 2015. Solo fue superado por los 847 casos del cuarto trimestre de 2024 y los 745 del segundo trimestre de 2025.
La situación también impactó en los hogares y la actividad comercial. Los robos y hurtos en viviendas llegaron a 397 casos, con un incremento del 19,9% respecto al primer trimestre del año pasado. En tanto, los comercios sufrieron 182 hechos delictivos, una cifra que representa un aumento del 11,7% interanual.
Sin embargo, el dato más grave está vinculado a los homicidios dolosos. Durante el primer trimestre de 2026 se registraron 16 asesinatos, convirtiéndose en el período con mayor cantidad de víctimas fatales desde al menos 2022. La cifra implica además un aumento del 33% respecto al trimestre anterior.
De acuerdo con los datos difundidos, el promedio indica que en General Pueyrredon ocurrió una muerte violenta cada seis días durante los primeros tres meses del año.
La publicación del edil reavivó el debate sobre las políticas de prevención del delito y la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en distintos sectores de la ciudad, en un contexto donde vecinos, comerciantes y organizaciones barriales vienen manifestando reiteradamente su preocupación por el crecimiento de los hechos delictivos y la sensación de inseguridad.
