En un emotivo acto que contó con la presencia de familiares de Emilce, referentes de derechos humanos, sindicales, sociales y políticos e integrantes de la comunidad universitaria, se realizó una sesión especial del Consejo Académico de dicha Facultad con motivo de reconocer la destacada lucha de Emilce Noemí Flores, como Madre y Abuela de Plaza de Mayo, en la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia.

La iniciativa se enmarca en el Programa de Memoria y Derechos Humanos a cargo de la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Políticas de Derechos Humanos que busca, entre otras acciones, aportar a los procesos de construcción de memoria, verdad y justicia a través del reconocimiento a estudiantes desaparecidos, familiares, organismos de derechos humanos.

Emilce es la mamá de Olga Noemí Casado Flores, estudiante de la carrera de Auxiliar de Enfermería de la Facultad en el año 1974, desaparecida por la represión ilegal de la dictadura en el año 1977 a sus 19 años. Al momento de su desaparición se encontraba embarazada de su hija Silvia Alejandra.

A partir de la desaparición de su hija Olga, Emilce comenzó su búsqueda, recorriendo comisarías, ministerios, juzgados, presentando Hábeas Corpus, y participando en marchas junto a otras madres que estaban en la misma situación, comenzando a participar en un comienzo en Familiares de Detenidos Desaparecidos, siendo parte luego de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora y, a partir de tomar conocimiento de la existencia de su nieta, forma parte de Abuelas de Plaza de Mayo

Gracias a su lucha y la de los organismos de Derechos Humanos, en el 2008 identificaron y restituyeron la identidad de la nieta de Emilce e hija de Olga y Juan Oscar Cugura: Silvia Alejandra Cugura Casado. Es también gracias a la lucha y a la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia que en el año 2012 el EEAF pudo identificar a los restos de Olga Noemí y regresarlos a su familia.

“Yo encontré lo que buscaba, encontré mi nieta, encontré los restos de mi hija y también Etchecolatz fue preso y murió en la cárcel cumpliendo su condena, pero otras no encontraron nada” dijo Emilce durante el homenaje, recordando a sus amigas y compañeras de lucha y haciendo permanente su pedido de justicia.

“La dictadura nos atravesó y nos atraviesa en lo más profundo de nuestra identidad, particularmente a quienes la padecieron en sus cuerpos, sus familias, en sus proyectos de vida… pero es gracias a la lucha de las madres y abuelas que también las generaciones que nacimos en democracia podemos construir junto a ellas memoria colectiva. Hoy tenemos nuevamente en el poder a gente que formó parte de ese plan siniestro de saqueo y pobreza contra el que lucharon nuestrxs compañerxs desaparecidos. Ante esto, las Madres y Abuelas siguen siendo un faro en la responsabilidad colectiva e institucional que tenemos hacia un verdadero y efectivo NUNCA MÁS” mencionó Sofía Ardusso, Secretaria de Fortalecimiento institucional y Derechos Humanos de la Facultad.

En el cierre del acto se hizo entrega de un cuadro del mural homenaje realizado por los artistas Julian Roura y Macarena Kazmierczak e intervenido por el bordado de Andrea Gonzalez Soto.