La Delegación Regional Mar del Plata del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires analizó los últimos datos difundidos por el INDEC, que reflejaron un incremento de 3,3 puntos porcentuales en la tasa de desocupación de la ciudad, y sostuvo que el deterioro del mercado laboral responde al impacto de las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional.

Desde el organismo señalaron que el resultado «no resulta sorprendente» y afirmaron que en reiteradas oportunidades habían advertido sobre las consecuencias de un modelo económico que, según sostienen, favorece la apertura de importaciones y actividades extractivas en detrimento de la producción y el empleo.

El informe destaca que la crisis atraviesa a prácticamente todos los sectores productivos de Mar del Plata.

En gastronomía y hotelería, citaron datos de UTHGRA que indican el cierre de 40 restaurantes y cafeterías en los últimos 60 días, con una pérdida estimada de al menos 400 puestos de trabajo. Además, remarcaron que la última temporada turística estuvo por debajo de las expectativas y que la ocupación hotelera durante los fines de semana largos no alcanzó el 50%.

En el sector textil, el Ministerio señaló que la apertura de importaciones agravó la situación de una actividad históricamente importante para la ciudad. Como ejemplo mencionaron el caso de Textilana, que convocó a concurso de acreedores y redujo más del 75% de su plantilla laboral. También advirtieron que gran parte de los trabajadores textiles realizan tareas domiciliarias y quedan fuera de los registros formales de empleo.

La pesca, otro de los pilares de la economía local, tampoco escapa a la crisis. Según el análisis oficial, pese a los buenos niveles de captura registrados durante la última temporada, la falta de procesamiento en tierra impide que esos resultados se traduzcan en más empleo. El aumento de los costos operativos y el estancamiento del dólar exportador, sostienen, afectan a toda la cadena de valor, desde los trabajadores embarcados hasta la industria naval.

La construcción aparece como otro de los sectores más golpeados. De acuerdo con datos citados de la UOCRA, la paralización de la obra pública provocó la pérdida de 120 mil puestos de trabajo en el país. A nivel local, indicaron que numerosos desarrollos privados se encuentran demorados por problemas financieros y que la caída de las ventas inmobiliarias también repercute en la actividad.

El informe también advierte dificultades en el cordón frutihortícola de General Pueyrredon. Mientras la producción de kiwi mantiene niveles aceptables, la caída del consumo impactó en la producción de verduras y hortalizas. Según la Asociación de Productores Frutihortícolas, en los últimos años se sembró un 20% menos de superficie.

En el ámbito metalúrgico, el panorama tampoco es alentador. El Ministerio estimó que cerca del 40% de la capacidad productiva permanece ociosa como consecuencia del proceso de desindustrialización y de la reducción de la actividad de pequeñas y medianas empresas.

A partir de este panorama, el organismo provincial concluyó que la combinación de pérdida de empleo, caída del poder adquisitivo, retracción del consumo y apertura de importaciones está profundizando la crisis laboral en Mar del Plata.

Asimismo, cuestionó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional al considerar que no generó nuevos puestos de trabajo y que, por el contrario, contribuyó a incrementar la precarización de las condiciones laborales.