La Justicia de Mar del Plata concedió este lunes el arresto domiciliario a Ulises Cristiano, el comerciante de 36 años imputado por la muerte de Sebastián Nazareno García, el adolescente de 16 años que murió tras recibir disparos durante un episodio ocurrido en el barrio Regional.

De esta manera, Cristiano continuará bajo prisión preventiva, aunque dejará de permanecer alojado en la Unidad Penal de Batán y cumplirá la medida cautelar en su domicilio mientras continúa la investigación judicial. La decisión fue adoptada durante una audiencia realizada en los Tribunales marplatenses.

La defensa del comerciante, integrada por los abogados Gonzalo Lamenza e Ibar Sallaz, había solicitado su excarcelación y, como alternativa, que pudiera cumplir la prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario. Entre los argumentos expuestos señalaron su arraigo familiar y laboral y sostuvieron que no existían riesgos de fuga ni de entorpecimiento de la investigación.

El caso generó una fuerte repercusión en la ciudad. Durante la mañana, familiares, comerciantes y vecinos se concentraron frente a los Tribunales, en Tucumán y Brown, para expresar su respaldo al acusado y aguardar la resolución judicial.

La investigación busca determinar con precisión cómo se produjo el tiroteo que terminó con la muerte de García y dejó herido a otro joven. En los últimos días, dos testigos declararon haber visto a los presuntos delincuentes disparar en dirección al lugar donde se encontraba Cristiano, una versión que deberá ser contrastada con los peritajes balísticos y las imágenes de las cámaras de seguridad incorporadas a la causa.

Mientras tanto, la defensa sostiene que el comerciante actuó en legítima defensa, mientras la Justicia continúa reuniendo pruebas para reconstruir la secuencia del hecho ocurrido el pasado 16 de agosto.