La concejal de AM-MDF, Melisa Centurión, presentó un proyecto de decreto para convocar a una Jornada de Trabajo destinada a analizar el funcionamiento, la vigencia y la aplicación de las normas municipales vinculadas con la participación ciudadana en materia cultural. Además, cuestionó la ausencia de políticas publicas del Gobierno Municipal y la ausencia de una Secretaría de Cultura que priorice el diseño de políticas publicas culturales.

La iniciativa pone el foco en el Consejo Municipal de Cultura y los Consejos Vecinales de Cultura, espacios creados por ordenanzas municipales que, según plantea el proyecto, actualmente se encuentran inactivos y desarticulados.

En ese marco, Centurión dijo que “la cultura no puede ser entendida como un gasto. Es una inversión social, una herramienta de inclusión y también una fuente de trabajo y desarrollo para nuestra ciudad”.

La concejal remarcó la necesidad de recuperar ámbitos institucionales que permitan que artistas, trabajadores de la cultura, gestores, organizaciones y vecinos puedan participar activamente en el diseño de las políticas culturales de Mar del Plata y Batán.

“El sector cultural atraviesa una situación compleja, con precarización laboral, falta de presupuesto y escasez de espacios públicos. Frente a esta realidad, el Estado municipal tiene que generar herramientas de participación y diálogo que permitan construir respuestas colectivas”, agregó.

La Jornada de Trabajo propone reunir a trabajadores y trabajadoras de espacios culturales independientes, artistas, gestores y hacedores culturales, asociaciones civiles, organizaciones sindicales, bibliotecas populares, centros culturales y organizaciones comunitarias.

También se prevé convocar a autoridades y equipos técnicos del área de Cultura, representantes de universidades e instituciones educativas y concejales de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia e Investigación.

Por último, Melisa Centurión remarcó que “queremos escuchar a quienes todos los días sostienen la cultura en nuestros barrios. Necesitamos conocer sus necesidades, discutir qué herramientas tenemos y cuáles debemos modificar para que la participación sea realmente efectiva”.

“Después de años de vigencia de estas ordenanzas, es necesario evaluar qué funcionó, qué dejó de funcionar y qué tenemos que cambiar. Reactivar estos espacios es también recuperar una herramienta democrática para que la comunidad cultural tenga voz en las decisiones del Municipio”, concluyó.