El mapa de la captación digital en el juego online español giró el 10 de abril de 2024, cuando el Tribunal Supremo anuló los preceptos del Real Decreto 958/2020 que restringían los bonos de bienvenida y la publicidad dirigida a nuevos usuarios verificados. Durante más de tres años, los operadores con licencia estatal habían operado bajo un marco que prohibía cualquier promoción a clientes con menos de treinta días desde el registro. La sentencia restituyó esas herramientas comerciales y obligó al sector a recomponer su estrategia de adquisición en cuestión de semanas.

El efecto fue inmediato. La nota oficial publicada el 4 de agosto de 2025 documenta un incremento del 21,63 por ciento en jugadores online registrados durante 2024, ejercicio en el que el GGR online con licencia estatal alcanzó 1.454 millones de euros con un crecimiento del 17,6 por ciento. Lo que vino no fue solo un repunte de inversión publicitaria: fue un rediseño del primer punto de contacto entre operador y usuario, con consecuencias abiertas sobre el coste de adquisición y el reparto interno del mercado regulado.

En ese nuevo escenario, los operadores con licencia española concentran sus ofertas para nuevos usuarios verificados en páginas específicas, organizadas por producto, depósito mínimo y requisitos de canje. PlatinCasino reúne ahí sus bonos de bienvenida junto con las promociones de tragaperras, ruleta y mesas en vivo dirigidas a perfiles ya registrados.

Qué cambió exactamente con la sentencia de abril de 2024

El Real Decreto 958/2020, impulsado bajo el ministerio de Alberto Garzón, había introducido un marco especialmente restrictivo: prohibición de bonos durante los primeros treinta días desde el alta, veto a personajes notorios en anuncios y limitaciones horarias estrictas en medios audiovisuales. La sentencia del Tribunal Supremo anuló los preceptos que restringían las promociones de captación, los bonos por registro y el uso de figuras públicas en las campañas. El resto del articulado se mantuvo en vigor: identificación verificada, límite de gasto autoimpuesto y prohibición de publicidad en eventos deportivos. El cambio fue de calado pero acotado: volvió el bono de bienvenida, no la barra libre publicitaria previa a 2020.

Una regulación pensada para frenar y un mercado que ya había mutado

Parte de la discusión técnica que rodeó la sentencia conecta con el debate más amplio sobre cómo se regula la innovación tecnológica cuando la industria evoluciona más rápido que la propia norma. El decreto se diseñó pensando en una captación intensiva por televisión y patrocinios deportivos, pero entre 2021 y 2024 el grueso del gasto comercial del sector ya se había desplazado a canales digitales, afiliación y comunidades de streaming. Cuando el Supremo retiró las trabas, lo hizo sobre un sector que ya operaba bajo lógica de embudo digital, y eso amplificó el efecto inmediato sobre el número de altas.

Cómo se reorganizó la captación entre 2024 y 2026

Operadores con licencia estatal como Codere, Luckia, Sportium, Casino Barcelona y PokerStars.es reactivaron en semanas sus bonos por primer depósito, apuestas gratis de bienvenida y paquetes de tiradas iniciales en casino. La diferencia respecto al periodo anterior a 2020 fue de formato: en lugar de campañas masivas de televisión, las promociones se concentraron en páginas dedicadas dentro del propio sitio, comparadores especializados y boletines a usuarios verificados con consentimiento previo. El bono dejó de ser gancho de difusión y pasó a ser el cierre del proceso de captación, justo tras la verificación de identidad. El resultado, según las cifras publicadas en 2025, fue un crecimiento de jugadores activos por encima del 20 por ciento y una concentración mayor de gasto en los primeros días tras el registro.

Presión sobre el coste de adquisición y el peso del primer contacto

Esa tendencia conversa con la transformación general del marketing español. Un análisis de Cinco Días sobre cómo las pymes adoptaron la publicidad digital como vía de captación describe el mismo desplazamiento que se observa en el juego online regulado: menos televisión, más canal propio y medición fina del primer clic. Para el sector con licencia, eso significa que el coste de adquisición se ha vuelto más sensible al diseño del bono inicial, la rapidez del proceso de verificación y la claridad de las condiciones de canje. Una promoción de bienvenida confusa pierde conversiones hoy de forma medible, algo que no ocurría en el modelo publicitario anterior.

Qué cabe esperar del mercado regulado en lo que queda de año

Hay tres movimientos identificables. El primero es la posible reactivación del debate normativo: en 2025 se planteó una enmienda parlamentaria para reintroducir restricciones a los bonos de captación, sin prosperar, pero el tema sigue abierto. El segundo es la profesionalización del producto: los operadores trabajan en bonos personalizados por tipo de jugador, con condiciones más legibles y plazos de canje cortos. El tercero es la consolidación del mercado: el coste de la captación favorece a marcas con base verificada ya consolidada y penaliza a operadores sin escala. El próximo informe anual cuantificará si los bonos han reordenado el reparto interno del GGR online.