El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó este lunes el desempeño de las exportaciones pesqueras argentinas durante los primeros cuatro meses de 2026 y su posteo fue celebrado por el presidente Javier Milei que volvió a respaldar la gestión económica de su gobierno.

A través de sus redes sociales, el funcionario señaló que el sector alcanzó exportaciones por 867 millones de dólares entre enero y abril, lo que representa un crecimiento del 32% en valor y del 28% en volumen respecto del mismo período del año anterior.

«Las exportaciones del sector pesquero continúan creciendo», afirmó Caputo al difundir los datos oficiales, que muestran incrementos significativos en productos como pescado fresco o refrigerado (+45%), moluscos congelados (+43%), preparaciones y conservas (+27%) y crustáceos congelados (+20%). Los principales mercados fueron Estados Unidos, China, España y Brasil.

Mientras tanto, el Presidente compartió en sus redes sociales los datos difundidos por el ministro de Economía sobre el aumento de las exportaciones del sector pesquero continúan la frase «TMAP» (Todo Marcha Acorde al Plan).

No obstante, el optimismo expresado por el Gobierno nacional contrasta con la situación que vienen describiendo desde hace meses las cámaras empresarias, los sindicatos y otros actores vinculados a la actividad pesquera.

En Mar del Plata, principal puerto pesquero del país, el sector mantiene un reclamo constante por medidas que permitan recuperar competitividad frente al aumento de los costos operativos, la presión fiscal y el atraso cambiario. La preocupación se centra especialmente en la rentabilidad de las empresas y en el sostenimiento de los puestos de trabajo.

Las dificultades que enfrenta la industria motivaron recientemente la conformación de la Mesa Bonaerense de la Pesca, un espacio integrado por representantes del Gobierno provincial, gremios y empresarios para analizar alternativas frente a la crisis que afecta a una de las actividades productivas más importantes de la región.

Desde el sector sostienen que, si bien los indicadores de exportación muestran un crecimiento en los volúmenes comercializados y en el ingreso de divisas, ello no refleja necesariamente la situación económica de las empresas, que continúan reclamando políticas específicas para garantizar la sustentabilidad de la actividad y preservar el empleo.