Desde la CTA de los y las Trabajadoras y la CTA Autónoma expresaron su preocupación ante los hechos de violencia que se están manifiestando tanto dentro de las escuelas como fuera de ellas, y que afectan a niños, niñas, adolescentes, docentes, preceptores/as, equipos de orientación, cooperadoras, auxiliares y familias.
«Las escuelas deben ser lugares seguros para las pibas y pibes, para las familias y por supuesto para las y los trabajadores que se desempeñan en ellas», agregaron.
Finalmente, desde ambas CTA «repudiamos todo hecho de violencia y nos ponemos a disposición para pensar la forma de ponerle un corte a esta ola de violencia, con la certeza de que es con más Estado en los territorios la forma en la que se puede lograr esa paz social tan necesaria».