La cultura marplatense despide este domingo a una de sus figuras más queridas. A los 77 años falleció Carlos Ernesto Román, actor, humorista, libretista y autor que construyó una destacada carrera artística a lo largo de más de cinco décadas.
Nacido en Mar del Plata el 8 de enero de 1949, Carlos Román era hijo del profesor Justo Ernesto Román, histórico referente del deporte local cuyo nombre identifica actualmente a la pista de atletismo del Parque Municipal de Deportes “Teodoro Bronzini”.
Su camino en el espectáculo comenzó en 1976 con su debut en el café concert “Buteco”, compartiendo escenario con el reconocido humorista marplatense José Luis Gioia. También formó parte de las presentaciones del Trío Galleta en la Galería Peláez Aller, iniciando así una carrera que lo convertiría en uno de los artistas más representativos de la ciudad.
Egresado de la primera promoción de la Escuela de Arte Dramático de Mar del Plata, profundizó su formación junto a reconocidos maestros como Alejandra Boero y Montanelli. Su talento lo llevó a destacarse tanto en el ámbito teatral como en la radio y la televisión.
A lo largo de su trayectoria participó en innumerables espectáculos y programas. En 1986 ganó un casting realizado por Juan Alberto Badía, quien lo convocó para integrar durante cuatro años los equipos de Canal 13 y Radio Continental. También compartió proyectos con Juan Alberto Mateyko en “La Movida del Verano” y en LU9 Radio Mar del Plata.
Su carrera trascendió las fronteras argentinas. En 1984 se desempeñó como director de crucero y humorista para Costa Cruceros en recorridos por el Caribe y Estados Unidos. Más tarde trabajó para la compañía Pullmantour en itinerarios entre Grecia y Venecia dirigidos al público español. Asimismo, participó en la televisión chilena durante la elección de Miss Chile y compartió escenario con Charly García.
Carlos Román recibió importantes reconocimientos por su labor artística, entre ellos un Premio Martín Fierro por Mejor Labor Cómica en Radio, el Premio Sonrisas otorgado por la Provincia de Buenos Aires y el Premio Deportea Maestro del Humor.
Su extensa trayectoria incluyó giras por todo el país, actuaciones en importantes hoteles y casinos, participaciones en programas de televisión de Mar del Plata, producciones para la cadena Telemundo de Miami y temporadas teatrales en distintas ciudades de la costa atlántica. Durante diez temporadas consecutivas actuó en Miramar, consolidando una estrecha relación con el público de la región.
Además de su trabajo sobre los escenarios, Román dejó su huella como escritor con el libro “Reíte que no duele”, una obra de humor que agotó su primera edición.
En reconocimiento a su permanente promoción de la ciudad, el Ente Municipal de Turismo lo distinguió como Embajador Turístico de Mar del Plata. También fue convocado en dos oportunidades para participar de los festejos de la Fiesta Nacional del Mar.
Con su partida, Mar del Plata pierde a uno de sus grandes exponentes del humor y la cultura popular. Su legado permanecerá vivo en los escenarios que recorrió, en los artistas que compartieron su camino y en el recuerdo de generaciones de espectadores que encontraron en él una fuente permanente de alegría y talento.
