Mediante alternativas de desguace, traslado o hundimiento de buques fuera de servicio, el puerto de Mar del Plata alcanzará este año unos 1.600 metros lineales de frente de muelle que quedarán disponibles para el amarre de embarcaciones en actividad.

La labor que en la actualidad acaba de completar la disposición final del pesquero “Graciela” y continúa con el corte del “Sirius III” tendrá nuevos objetivos en el transcurso de este 2026 con otros tres cascos sobre los que ya se está trabajando hacia la instancia de inminente retiro de donde permanecieron inactivos durante años.

“Entre el año pasado y este primer tramo de 2026 estaremos recuperando casi 400 metros que nos permiten despejar sectores que estuvieron obstruidos durante largo tiempo y darles uso con los buques que están en plena dinámica productiva”, señaló Marcos Gutiérrez, presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata.

Durante 2025  fueron retirados cinco barcos pesqueros, todos fuera de servicio y destinados a chatarra. En esa lista figuran el “Giuliana”, de 63,89 metros de eslora; el “Ribazon Dorine”, de 38,5 metros; Sirius III, de 59,25 metros; “Graciela”, de 47 metros, y “Coral Azul”, de 50,75 metros.  Hasta entonces se habían recuperado 1.400 metros de frente de muelle.

El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata lleva adelante esta iniciativa desde hace varios años e implica el compromiso de los propietarios de esas embarcaciones. “Son ellos los que deben hacerse cargo de los costos de movimientos y desguace”, aclaró Gutiérrez.

Algunas de esas embarcaciones inactivas que están con mínimas condiciones de navegabilidad han superado con éxito la alternativa de remolque y traslado hacia otras terminales portuarias, donde sus responsables les darán destino.

La mayoría de los cascos avanza hacia la opción de desguace. El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, a partir de un convenio con la Armada Argentina, dispone de un varadero en la Base Naval Mar del Plata donde se ejecuta la mayoría de las obras de desguace.

La tercera opción a la que se recurre es el hundimiento frente a las costas marplatenses. El objetivo en estos casos es enriquecer la oferta del denominado parque submarino Cristo Rey, en cuyas profundidades conviven varios cascos que son atractivo especial para la práctica de buceo deportivo y científico, lo que al mismo tiempo ha contribuido a enriquecer una oferta turística que tiene la ciudad para quienes realizan este tipo de prácticas. 

En el transcurso de esta etapa inicial del año se dará destino final al buque “Mister Big”, de 46,10 metros, que irá a desguace. En tanto serán hundidos el pesquero “Coral Blanco”, de 50,75 metros, y también el “Scombrus”, de 36,12 metros.

Mediante alternativas de desguace, traslado o hundimiento, el puerto de Mar del Plata recuperó durante 2025 otros casi 260 metros lineales de frente de muelle que ahora están disponibles para el amarre de embarcaciones en actividad.

Este plan integral que busca devolver mayor capacidad de espacios y funcionamiento a esta terminal alcanzará en próximos meses casi 1.600 metros ganados para la operatoria, con otros tres cascos sobre los que ya se está trabajando hacia la instancia de retiro de donde permanecieron inactivos durante años y posterior su disposición final.

“Entre el año pasado y este primer tramo de 2026 estaremos recuperando casi 400 metros que nos permiten despejar sectores que estuvieron obstruidos durante largo tiempo y darles uso con los buques que están en plena dinámica productiva”, señaló Marcos Gutiérrez, presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata.

Durante 2025­ fueron retirados cinco barcos pesqueros, fuera de servicio y destinados a chatarra. En esa lista figuran el “Giuliana”, de 63,89 metros de eslora; el “Ribazon Dorine”, de 38,5 metros; Sirius III, de 59,25 metros; “Graciela”, de 47 metros, y “Coral Azul”, de 50,75 metros.

El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata lleva adelante esta iniciativa desde hace varios años e implica el compromiso de los propietarios de esas embarcaciones. “Son ellos los que deben hacerse cargo de los costos de movimientos y desguace”, aclaró Gutiérrez.

Algunas de esas embarcaciones inactivas que están con mínimas condiciones de navegabilidad han superado con éxito la alternativa de remolque y traslado hacia otras terminales portuarias, donde sus responsables les darán destino.

La mayoría de los cascos avanza hacia la opción de desguace. El Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, a partir de un convenio con la Armada Argentina, dispone de un varadero en la Base Naval Mar del Plata donde se ejecuta la mayoría de las obras de desguace.

La tercera opción a la que se recurre es el hundimiento frente a las costas marplatenses. El objetivo en estos casos es enriquecer la oferta del denominado parque submarino Cristo Rey, en cuyas profundidades conviven varios cascos que son atractivo especial para la práctica de buceo deportivo y científico, lo que al mismo tiempo ha contribuido a enriquecer una oferta turística que tiene la ciudad para quienes realizan este tipo de prácticas.

En el transcurso de esta etapa inicial del año se dará destino final al buque “Mister Big”, de 46,10 metros, que irá a desguace. En tanto,  serán hundidos el pesquero “Coral Blanco”, de 50,75 metros, y también el “Scombrus”, de 36,12 metros. 


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