La alegría, la expectativa, la tensión y la incertidumbre no son solamente emociones. También generan cambios reales y medibles en el organismo. Durante las últimas décadas, investigadores de distintos países han aprovechado los grandes torneos internacionales para estudiar cómo estas experiencias influyen sobre la salud cardiovascular. Los resultados han permitido comprender mejor la estrecha relación entre las emociones y el corazón.
La buena noticia es que conocer estos mecanismos nos permite disfrutar plenamente del Mundial y, al mismo tiempo, cuidar nuestra salud.
Con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Fundación Cardiológica Argentina comparte diez preguntas basadas en evidencia científica internacional para ayudar a la comunidad a vivir el torneo de manera informada, segura y saludable.

1. ¿Qué sucede en nuestro corazón cuando vivimos un partido de alta tensión?
Hay partidos que comienzan mucho antes del pitazo inicial. La espera durante los días previos, las conversaciones con amigos, los pronósticos y la sensación de que se acerca un momento importante generan una activación emocional que millones de personas conocen muy bien.
Cuando finalmente llega el partido, el organismo responde. La frecuencia cardíaca aumenta, la presión arterial se eleva y el cuerpo libera hormonas que lo preparan para afrontar una situación que interpreta como desafiante.
Aunque estemos sentados frente a una pantalla, el cerebro no permanece indiferente a lo que ocurre dentro de la cancha.
Esta respuesta no es solamente una percepción subjetiva. Un estudio publicado en 2026 en la revista Scientific Reports mostró que la frecuencia cardíaca de los espectadores comenzaba a incrementarse incluso horas antes del inicio del encuentro, alcanzando sus valores más elevados durante los momentos de máxima tensión competitiva.
Para la mayoría de las personas se trata de una reacción normal y transitoria. Sin embargo, en quienes presentan enfermedad cardiovascular previa, hipertensión arterial o insuficiencia cardíaca, este aumento temporal de la exigencia puede adquirir una relevancia clínica particular.
Quizás por eso muchas personas afirman que “sienten el partido en el pecho”. La ciencia confirma que, en cierta medida, no están exagerando.
2. ¿Qué efecto tiene el consumo de alcohol durante los partidos?
El Mundial suele asociarse a celebraciones, reuniones sociales y consumo de bebidas alcohólicas. Sin embargo, cuando el alcohol se combina con emociones intensas, sus efectos sobre el sistema cardiovascular merecen especial atención.
Los datos disponibles muestran que los espectadores que consumen alcohol durante encuentros de alta tensión presentan frecuencias cardíacas más elevadas que quienes no lo hacen. Estas diferencias pueden hacerse aún más evidentes durante los momentos decisivos del partido, cuando la carga emocional alcanza su punto máximo.
Además, el alcohol puede favorecer la aparición de arritmias, elevar la presión arterial y contribuir a la deshidratación, especialmente cuando se consume en exceso o en ambientes calurosos.
A esto suele sumarse otro fenómeno frecuente durante los grandes eventos deportivos: comidas abundantes, exceso de sal, alteraciones del sueño y menor actividad física.
La recomendación no es dejar de celebrar, sino hacerlo con equilibrio. Disfrutar del fútbol no requiere excesos y la moderación continúa siendo una de las mejores aliadas para proteger la salud cardiovascular.
3. ¿Puede un partido de fútbol desencadenar un infarto?
Cada Mundial deja recuerdos imborrables. Un gol sobre la hora. Una atajada histórica. Una definición que paraliza a un país entero. Sin embargo, para algunas personas, esos momentos de enorme intensidad emocional pueden representar algo más que un recuerdo deportivo.
Sabemos que el estrés agudo provoca un aumento de la frecuencia cardíaca, de la presión arterial y del consumo de oxígeno por parte del músculo cardíaco. También puede favorecer cambios transitorios en los mecanismos de coagulación.
En individuos con enfermedad coronaria previa, estos fenómenos pueden actuar como desencadenantes de eventos cardiovasculares agudos.
Esta relación ha sido documentada en distintos torneos internacionales. Uno de los estudios más conocidos observó un aumento significativo de las internaciones por infarto agudo de miocardio luego de la eliminación de Inglaterra frente a Argentina durante la Copa Mundial de 1998.
Es importante aclarar que el partido no genera una enfermedad cardíaca. Lo que puede hacer es poner de manifiesto una condición preexistente que hasta ese momento permanecía silenciosa.
Por eso, más allá del resultado deportivo, el Mundial también ofrece una oportunidad para recordar la importancia de controlar los factores de riesgo cardiovascular y consultar tempranamente ante síntomas de alarma.

4. ¿Se puede sufrir más viendo un partido que jugándolo?
A primera vista, la pregunta parece exagerada. Sin embargo, desde el punto de vista emocional y fisiológico, existen situaciones en las que un espectador puede experimentar niveles de tensión comparables —e incluso superiores— a los de quienes se encuentran dentro del campo de juego.
Los deportistas entrenan durante años para competir bajo presión. Cuentan con preparación física, experiencia y herramientas para gestionar el estrés propio de la competencia. El espectador, en cambio, vive el partido desde un lugar muy diferente: está emocionalmente involucrado, pero no tiene ninguna posibilidad de influir sobre el resultado.
Esa combinación de expectativa, incertidumbre y falta de control constituye uno de los principales desencadenantes de la respuesta biológica al estrés.
Durante los encuentros de máxima trascendencia, especialmente en instancias decisivas de una Copa Mundial, el organismo libera adrenalina y otras hormonas que aumentan la frecuencia cardíaca, elevan la presión arterial y preparan al cuerpo para afrontar una situación que interpreta como desafiante. Cuanto mayor es la identificación con un equipo, más intensa suele ser esta respuesta.
La evidencia científica respalda esta observación. Estudios realizados durante Copas Mundiales han demostrado incrementos significativos de eventos cardiovasculares coincidiendo con partidos de gran carga emocional, particularmente durante eliminaciones, definiciones cerradas o encuentros de máxima trascendencia.
Quizás por eso el fútbol tiene una capacidad única para movilizarnos. Durante noventa minutos, millones de personas comparten la misma incertidumbre, viven las mismas emociones y sienten que forman parte del partido. Y en esos momentos, aunque permanezcamos sentados frente a una pantalla, nuestro corazón también parece integrar el equipo.
5. ¿Las emociones deportivas producen cambios hormonales medibles?
Sí. Lo que sentimos durante un partido puede medirse. Las emociones tienen una traducción biológica concreta y una de las formas de observarla es a través de las hormonas relacionadas con el estrés.
Diversas investigaciones han demostrado que los aficionados con mayor identificación emocional con su equipo presentan elevaciones significativas de cortisol, una hormona estrechamente vinculada con la respuesta fisiológica al estrés.
Un estudio publicado en la revista Stress and Health observó que los espectadores más comprometidos emocionalmente con el resultado del encuentro desarrollaban respuestas hormonales considerablemente superiores durante el partido. Estas respuestas son normales y forman parte de mecanismos que han acompañado al ser humano durante miles de años. Sin embargo, también permiten comprender que las emociones tienen efectos reales sobre el organismo.
El fútbol despierta pasión, entusiasmo y pertenencia. Y justamente allí reside parte de su magia: en la capacidad de generar experiencias colectivas capaces de movilizar tanto nuestras emociones como nuestra biología.
6. ¿Por qué las definiciones por penales son consideradas un momento de especial riesgo?
Hay momentos que parecen detener el tiempo. Una definición por penales es uno de ellos. Durante algunos minutos, millones de personas comparten la misma incertidumbre. El silencio se instala. La respiración se contiene. Cada paso del jugador que se acerca al punto penal concentra una carga emocional difícil de comparar con cualquier otra situación deportiva.
Nuestro organismo responde de manera inmediata.
La adrenalina aumenta, la frecuencia cardíaca se acelera y la presión arterial se eleva. Desde el punto de vista biológico, se trata de una de las situaciones de mayor intensidad emocional que puede experimentar un aficionado.
Las investigaciones realizadas durante distintas competiciones internacionales demostraron que los eventos cardiovasculares aumentan durante encuentros de máxima trascendencia emocional, particularmente cuando el resultado permanece incierto hasta los últimos instantes.
La inmensa mayoría de las personas atravesará estos momentos sin consecuencias clínicas. Sin embargo, para quienes presentan enfermedad cardiovascular previa, las definiciones por penales constituyen un escenario en el que resulta especialmente importante evitar excesos y mantener las medidas habituales de cuidado.
Quizás esa mezcla de esperanza, tensión e incertidumbre explique por qué algunas definiciones permanecen en nuestra memoria durante décadas.
7. ¿El calor puede aumentar los riesgos durante el Mundial?
La Copa Mundial de la FIFA 2026 se disputará durante el verano del hemisferio norte. Para muchos aficionados, especialmente quienes viajen a las distintas sedes, esto supone un factor adicional a tener en cuenta.
Cuando la temperatura ambiente aumenta, el organismo debe realizar un esfuerzo extra para mantener estable su temperatura corporal. Como consecuencia, el corazón trabaja más, aumenta la sudoración y se modifican los requerimientos de líquidos.
Investigaciones realizadas en condiciones ambientales similares a las previstas para algunas sedes del torneo mostraron mayores niveles de disconfort térmico y una mayor vulnerabilidad en adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares.
La hidratación adecuada, el acceso a espacios ventilados, la protección frente al sol y la atención a los síntomas de agotamiento por calor son medidas simples que pueden marcar una diferencia importante.
Disfrutar del Mundial también implica cuidar aspectos que muchas veces pasan inadvertidos, pero que pueden tener un impacto significativo sobre la salud.
8. ¿Quiénes deberían extremar los cuidados durante el Mundial?
Para la mayoría de las personas, el Mundial será una experiencia de disfrute compartido. Sin embargo, algunas condiciones de salud hacen recomendable prestar especial atención a determinados síntomas y mantener las medidas habituales de cuidado cardiovascular.
Entre quienes presentan mayor vulnerabilidad se encuentran las personas con enfermedad coronaria, antecedentes de infarto, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial, diabetes, arritmias o enfermedad cerebrovascular.
Diversos estudios muestran que una proporción importante de quienes sufrieron eventos cardiovasculares durante grandes acontecimientos deportivos ya presentaba enfermedad cardíaca conocida.
Esto no significa que deban privarse de disfrutar del torneo. Significa que deben hacerlo manteniendo sus controles médicos habituales, respetando la medicación indicada y consultando precozmente ante la aparición de síntomas de alarma.
La prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir riesgos y disfrutar plenamente de cada partido.
9. ¿Qué hacer ante un paro cardíaco durante un evento deportivo?
Cuando una persona sufre un paro cardíaco, cada minuto cuenta. La posibilidad de supervivencia depende en gran medida de la rapidez con la que se reconozca la situación y se inicien las medidas de asistencia.
Numerosos estudios han demostrado que la reanimación cardiopulmonar (RCP) realizada por testigos y el uso precoz de un desfibrilador externo automático (DEA) aumentan significativamente las probabilidades de supervivencia y recuperación neurológica.
La cadena de supervivencia comienza con acciones simples: reconocer el colapso, activar el sistema de emergencias, iniciar maniobras de RCP y utilizar un DEA cuando esté disponible.
Cada persona capacitada para actuar frente a una emergencia cardiovascular representa una oportunidad concreta para salvar una vida.
Por ese motivo, la difusión de conocimientos básicos de RCP continúa siendo una de las estrategias más valiosas de salud pública.
10. ¿Cómo podemos disfrutar del Mundial cuidando nuestro corazón?
El Mundial tiene una capacidad extraordinaria para reunir generaciones alrededor de una misma emoción. Abuelos, padres, hijos y amigos comparten recuerdos, celebraciones y también sufrimientos deportivos que terminan formando parte de la historia de cada familia.
La buena noticia es que disfrutar del fútbol y cuidar la salud cardiovascular no son objetivos contrapuestos.
Mantener los tratamientos indicados, controlar adecuadamente los factores de riesgo, evitar los excesos con el alcohol, respetar las horas de descanso, mantenerse hidratado y realizar actividad física de manera regular son medidas simples que pueden ayudar a reducir el riesgo cardiovascular.
Del mismo modo, aprender maniobras básicas de reanimación cardiopulmonar y conocer la ubicación de desfibriladores externos automáticos fortalece la capacidad de respuesta de toda la comunidad frente a una emergencia.
El Mundial nos recuerda la enorme capacidad que tiene el deporte para generar emociones inolvidables.
Vivámoslas plenamente.
Porque cuando termina el partido, cuando el resultado pasa a formar parte de la historia y cuando las celebraciones quedan atrás, hay algo que continúa acompañándonos todos los días: Nuestro corazón.
