Buenos Aires, 16 de marzo de 2026.- En un escenario de epidemiología dinámica, con variaciones en la circulación del dengue en la región y un inicio cada vez más temprano de la temporada de virus respiratorios, especialistas en salud pública subrayan la necesidad de anticiparse: reforzar la vigilancia epidemiológica, sostener las medidas de prevención y garantizar que los servicios sanitarios estén preparados para responder de manera oportuna y eficaz.

En el norte argentino, la provincia de Salta impulsó una instancia de coordinación binacional con Bolivia para analizar la situación epidemiológica en la zona de frontera. Desde el Servicio Departamental de Salud (SEDES) de Tarija se informó que, en lo que va del año, se confirmaron 103 casos —principalmente en Bermejo y Yacuiba— y dos casos importados de dengue. Asimismo, se reportó que el departamento de Santa Cruz acumula más de 3.000 casos de Chikunguña, lo que incrementa el nivel de alerta debido a la movilidad constante entre jurisdicciones.

Como resultado del encuentro, se acordó fortalecer la articulación entre equipos técnicos y hospitales de frontera, avanzar en capacitaciones conjuntas y consolidar el intercambio de información en tiempo real. Además, se prevé un nuevo encuentro binacional inminente con el objetivo de evaluar la evolución de la situación y ajustar las estrategias de respuesta.

A nivel regional, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reiteró la importancia de sostener y reforzar las acciones de prevención, vigilancia y preparación de los servicios de salud. Durante 2025, en las Américas se notificaron 4.459.521 casos sospechosos de dengue y 1.682.588 confirmados, con 8.966 casos graves y 2.207 fallecimientos. El organismo destacó que la situación epidemiológica presenta variaciones significativas entre subregiones y advirtió que la circulación simultánea de los cuatro serotipos del virus mantiene el riesgo de brotes y de formas clínicas graves. 

En 2026, hasta finales de enero (semana epidemiológica 4), se registraron 122.090 casos sospechosos, incluidos 22.409 confirmados, 242 casos graves y seis defunciones, lo que representa una disminución respecto del mismo período de 2025. No obstante, la OPS remarcó que el contexto regional exige mantener activos los sistemas de alerta temprana y la capacidad de respuesta ante posibles cambios en la tendencia.

En paralelo, frente a la circulación de una nueva variante de influenza y a la evidencia de un inicio estacional más temprano de los virus respiratorios, las autoridades sanitarias resolvieron adelantar la campaña antigripal 2026, con el propósito de alcanzar mayores niveles de cobertura antes del pico de transmisión y reducir así el impacto en los grupos de riesgo. 

En este contexto, referentes de la comunidad médica señalaron que la vacunación constituye una herramienta segura y eficaz que complementa las estrategias de prevención, en especial para disminuir el riesgo de formas graves y complicaciones. Por ello, recomiendan no perder oportunidades de inmunización y completar los esquemas según indicación oficial, incluyendo las vacunas disponibles contra la gripe y el dengue, a fin de estar preparados ante un eventual incremento de casos.

El Dr. Pablo Bonvehí, médico infectólogo, Jefe de Infectología del Hospital Universitario CEMIC e integrante del Depto. Científico de la Fundación Vacunar, sostuvo que “la experiencia reciente en la región demuestra que los escenarios pueden modificarse rápidamente. La articulación entre jurisdicciones y la vigilancia activa son claves para detectar tempranamente cambios en la circulación viral y evitar que los brotes se amplifiquen”. Además, agregó que “frente a estas enfermedades, las medidas de prevención generales y la vacunación oportuna, junto con la consulta precoz ante síntomas compatibles, permite reducir significativamente las complicaciones y la presión sobre el sistema de salud”.

La coexistencia de dengue, Chikunguña y virus respiratorios plantea un desafío adicional para los equipos sanitarios, lo que hace fundamental combinar estrategias: inmunización cuando está indicada, diagnóstico temprano y medidas sostenidas de prevención comunitaria. La coordinación regional y el intercambio de información en tiempo real representan verdaderas herramientas estratégicas en zonas de frontera. 

Finalmente, los expertos coincidieron en que la prevención del dengue requiere un compromiso activo de la comunidad. Las medidas de descacharreo —como eliminar recipientes en desuso que acumulen agua, limpiar canaletas y mantener tapados los tanques— resultan esenciales para reducir los criaderos del mosquito vector. A estas acciones se suman el uso de repelentes aprobados, la colocación de mosquiteros en puertas y ventanas, el empleo de ropa clara y de manga larga en zonas de mayor circulación y la consulta médica ante la aparición de fiebre, dolor muscular o sarpullido. La combinación de estrategias individuales, comunitarias y sanitarias continúa siendo la herramienta más eficaz para disminuir el impacto del dengue y otros enfermedades infecciosas.


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