El denominador común es el mismo: el aumento de los hechos delictivos, la sensación de desprotección y el reclamo de medidas concretas a las autoridades municipales y provinciales.

La preocupación por la inseguridad sigue movilizando a los vecinos de Mar del Plata. A las distintas convocatorias realizadas en los últimos meses se suman ahora nuevos encuentros organizados en distintos barrios, donde los residentes buscan unificar reclamos, compartir experiencias y reclamar respuestas urgentes frente a una problemática que aseguran se volvió cotidiana.

Uno de los encuentros más recientes tendrá lugar el martes 28 de julio a las 17 en la Plaza Revolución de Mayo, junto a la Biblioteca Popular Villa Primera. Allí, vecinos de Villa Primera y sectores aledaños decidieron autoconvocarse ante «las constantes situaciones de inseguridad» que vienen padeciendo.

En el comunicado difundido para invitar a la comunidad, expresaron que «la problemática se ha vuelto un fenómeno cotidiano, en formato de robos, algunos de los cuales se tornan en situaciones de amedrentamiento y con ejercicio de violencia». Además, remarcaron que el objetivo del encuentro es que «las autoridades municipales y las fuerzas de seguridad puedan escuchar las voces de los vecinos y construir, conjuntamente, una solución para esta problemática».

La convocatoria invita a participar a residentes de calles como Maipú, Chacabuco, Ayacucho, Ituzaingó, Necochea, Balcarce, Uruguay, Chile, México, Perú, Tierra del Fuego, Teodoro Bronzini y avenida Libertad, entre otras.

A esta iniciativa se suma otra prevista para el sábado 1 de agosto, a las 17, en la Sociedad de Fomento Estrada, ubicada en Gorriti 1854. Allí se realizará un encuentro de Vecinos Organizados de los Barrios del Norte, con la participación de representantes de Constitución, Parque Luro, Zacagnini, Montemar-El Grosellar, Caisamar, Estrada, Los Pinares y Aeroparque.

Según la convocatoria, el objetivo será avanzar en un «Protocolo de Prevención y Respuesta Vecinal», una herramienta que busca fortalecer la organización comunitaria y coordinar acciones preventivas frente a la creciente inseguridad.

Las reuniones reflejan un fenómeno que se viene expandiendo en distintos puntos de la ciudad: vecinos que, ante la reiteración de robos, arrebatos y episodios violentos, deciden organizarse para hacer visible la situación y reclamar mayor presencia policial, controles y políticas de prevención.

Más allá de las particularidades de cada barrio, el mensaje que atraviesa todas las convocatorias es similar: el pedido de que la seguridad vuelva a ocupar un lugar prioritario en la agenda pública y que las autoridades respondan con medidas concretas a una demanda que crece al mismo ritmo que la preocupación de los marplatenses.