Artemis II es la primera misión lunar tripulada desde el programa Apolo.
La tripulación a bordo del cohete SLS (Space Launch System) y la nave Orion, está formada por Reid Wiseman como comandante, Victor Glover como piloto, Christina Koch como especialista de misión y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, también como especialista de misión.
El objetivo central de la misión es probar por primera vez con astronautas a bordo el rendimiento del SLS y de Orion en una travesía de espacio profundo, en un viaje de 10 días alrededor de la Luna y de regreso a la Tierra.
Entre sus cargas útiles viaja ATENEA, un nanosatélite argentino desarrollado por la CONAE junto con instituciones y universidades nacionales.
ATENEA, el nanosatélite argentino que forma parte de Artemis II, será desplegado a cinco horas y media del despegue de Artemis 2.
Si la misión sigue su curso, aproximadamente a la 1.30 de la mañana del 2 de abril, el dispositivo desarrollado con participación de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), universidades nacionales y organismos científicos del país será lanzado al espacio.
Alcanzará una altura máxima cercana a los 70.000 km, el doble de la órbita de los satélites geoestacionarios, y será el objeto argentino que más lejos haya volado.
La nave Orion ya está en camino a la Luna
A media hora del despegue se separaron los propulsores del cohete SLS.
La nave consumió más de 2.650.000 litros de combustible. Ya se apagaron los motores y la misión alcanzó los 1000 kilómetros de altura.
La cápsula Orion, con sus cuatro astronautas a bordo, ya continúa el vuelo de manera autónoma. En esta etapa, iniciará una de las maniobras clave para mantenerse operativa durante los 10 días de travesía: el despliegue de sus paneles solares.
Cada uno de esos paneles tiene una longitud de 23 pies, equivalentes a unos 7 metros, e integra 5000 celdas solares capaces de transformar la luz del Sol en energía eléctrica. Todos están unidos al Módulo de Servicio Europeo, una estructura cilíndrica situada en la parte inferior de Orion.
Ese módulo, desarrollado por la Agencia Espacial Europea como socio internacional de la NASA, cumple una función central en la misión. Desde allí se proveen oxígeno, energía y otros sistemas de soporte indispensables para el funcionamiento de la nave y la seguridad de la tripulación.
