Buenos Aires, 21 de abril de 2026 – Para muchas familias en Argentina, acceder a la leche medicamentosa que su bebé necesita no es inmediato, aun cuando la ley lo garantiza. De hecho, 4 de cada 10 no logran acceder al tratamiento indicado, según un relevamiento reciente realizado por la consultora Ipsos entre 166 cuidadores (padres y madres) y 150 profesionales de la salud de distintas regiones del país.
Las leches medicamentosas son fórmulas especialmente diseñadas -y prescriptas por un médico- que muchas veces representan la única fuente de alimentación posible para bebés con determinadas condiciones. Sin embargo, en la práctica, el acceso está lejos de ser directo: trámites extensos, demoras y entregas incompletas forman parte del recorrido habitual de las familias.
“El proceso completo de aprobación y entrega puede demorar hasta 30 días, y más aún en casos de trastornos digestivos funcionales. Si una cobertura garantizada por ley se demora 30 días, el problema ya no es administrativo, sino sanitario”, señaló el Dr. Leandro Desplats, abogado y fundador de la asociación Leches Medicamentosas.1
La situación refleja una brecha concreta entre lo que establece la normativa y lo que viven las familias en el día a día. En Argentina, la ley N° 27.305 indica que las obras sociales, prepagas y el sistema público deben cubrir el 100% del tratamiento nutricional, la cantidad que sea necesaria y por el tiempo que sea necesario tiempo, según indique el médico. Sin embargo, esto no siempre se cumple.
“En la práctica persisten trabas administrativas que demoran el acceso y se entregan -arbitrariamente- menos latas que las que el bebé necesita para alimentarse, poniendo en riesgo su desarrollo”, agregó Desplats.
Uno de los principales problemas es el desconocimiento. Muchas familias aceptan recortes o demoras sin saber que tienen derecho a una cobertura completa. “Muchas creen que existe un límite de latas o de tiempo de cobertura, cuando en realidad la ley establece que el tratamiento debe cubrirse exactamente según lo prescripto. Difundir esta información es clave para que puedan ejercer sus derechos”, explicó.
Aun así, el relevamiento muestra un cambio incipiente: cada vez más familias deciden reclamar. La presentación de quejas formales pasó del 33% al 49% en el último año, mientras que quienes aceptan la negativa sin insistir bajaron del 67% al 44%.
Este contexto evidencia que el acceso no depende solo de la indicación médica, sino también de la capacidad de las familias de sostener reclamosadministrativos en momentos de alta vulnerabilidad, cuando lo urgente es garantizar la alimentación del bebé.
En este panorama, el acompañamiento y la información resultan clave. Desde la asociación ‘Leches Medicamentosas’ brindan asesoramiento gratuito para ayudar a las familias a hacer valer sus derechos y acortar los tiempos de acceso. Pueden contactarse vía Instagram (@leches.medicamentosas) | www.lechesmedicamentosas.com.ar o al +54 9 11 6554-3565.
Qué son los trastornos digestivos funcionales
Los trastornos digestivos funcionales -cólicos, constipación y regurgitación o reflujo- son condiciones frecuentes en los primeros meses de vida. Pueden provocar irritabilidad, llanto persistente, dolor abdominal y dificultades para alimentarse y conciliar el sueño.
Aunque suelen ceder con el tiempo, impactan en la salud y en la calidad de vida del bebé y de su familia, generan preocupación y representan uno de los principales motivos de consulta pediátrica.
Su tratamiento puede incluir ajustes en la lactancia, pero cuando estos no resultan suficientes, el profesional de la salud indica el uso de leches medicamentosas, fórmulas diseñadas para facilitar la digestión, reducir el malestar y favorecer un crecimiento saludable.
