En marzo de 2026 el Gobierno Nacional dispuso el cierre del programa social «Volver al Trabajo», lo que implicó la interrupción de una política de transferencia de ingresos destinada a trabajadores y trabajadoras en situación de informalidad o inserción laboral precaria. Esta medida afecta a casi un millón de personas a nivel nacional, quienes percibían un ingreso mensual de $78.000.
Rodrigo Hernandez, coodinador de Libres del Sur Mar del Plata-Batán, analizó el impacto negativo que va a generar la baja del mencionado programa.
«Nuestra ciudad poseía alrededor de 29.000 beneficiarios, por lo que es posible inferir efectos directos: pérdida aproximada de 2.200 millones de pesos mensuales en la ciudad», señaló.
En Mar del Plata, ciudad con elevada tasa de desocupación estructural, fuerte estacionalidad laboral, alta presencia de trabajo informal (construcción, servicios, economía popular), la eliminación del programa genera caída del consumo en barrios populares, ya que el ingreso del programa se destinaba casi en su totalidad al consumo básico. Su eliminación implica una contracción directa en comercios barriales, ferias populares, circuitos de economía popular, aumento de la inestabilidad económica de los hogares.
El ingreso representaba entre el 20% y el 30% del total familiar en muchos casos, por lo que su pérdida profundiza situaciones de endeudamiento, incrementa la inseguridad alimentaria, debilita estrategias de reproducción cotidiana, impacto en actividades comunitarias
Parte de los beneficiarios cumplían funciones en comedores, merenderos, organizaciones territoriales. El cierre del programa afecta indirectamente estas redes, clave en barrios de Mar del Plata.
Su eliminación no se da en un escenario de expansión del empleo, sino de deterioro del mercado laboral, lo que limita seriamente la posibilidad de inserción de sus beneficiarios.
El programa tenía una fuerte feminización: más del 60% de titulares eran mujeres.
El cierre del programa Volver al Trabajo tiene un impacto significativo en Mar del Plata, especialmente en los sectores populares. Lejos de tratarse de una medida aislada, forma parte de un proceso de reconfiguración del rol del Estado que:
- reduce la intervención en el sostenimiento de ingresos
- individualiza la responsabilidad de la inserción laboral profundiza desigualdades estructurales
En una ciudad con altos niveles de desempleo e informalidad, la eliminación de esta política: - agrava la vulnerabilidad socioeconómica
- debilita el entramado comunitario
- incrementa las desigualdades de género
