Al comprar pan, carne y leche, el precio final que pagamos está compuesto por variados factores que pueden resultar desconocidos.

Es por esto que FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publica su informe semestral “Composición de precios” en el cual hecha luz a ese proceso que empieza en el campo y termina en la góndola.

1 de cada 4 pesos del valor del pan, la carne y la leche son impuestos, de los cuales 3 de cada 4 corresponden a tributos nacionales. En el caso del pan, el precio se multiplica 7,3 veces desde el trigo al pan.

“Semestralmente analizamos qué va pasando con estos alimentos tan importantes en la mesa de los argentinos”, adelanta Natalia Ariño, Economista de FADA.

En la última campaña de trigo Argentina produjo 23 millones de toneladas y se espera que este verano, como consecuencia de la sequía, se cosechen apenas 11 millones de toneladas. Esta pérdida tiene un impacto importante sobre los productores agropecuarios, la actividad económica de pueblos y ciudades del interior productivo y el ingreso de divisas por exportaciones. En esta campaña ingresarán al menos 4.000 millones de dólares menos que el verano pasado, sobre un mercado cambiario ya complicado por las bajas reservas internacionales del Banco Central.

Con un panorama tal, es de esperarse que se registre una suba en el precio del trigo producto de esta menor producción. Sin embargo, como se muestra en este informe, el trigo sólo representa el 13% del valor del pan, por lo que incluso si sube el precio del trigo, el impacto en el precio del pan es limitado. Más aún en otros productos de panadería más elaborados que tienen aún menos incidencia del trigo en su precio.

“El pan termina subiendo por otros factores, más ligados a la inflación general que al trigo. Un ejemplo de ello se ha visto entre febrero y agosto de este año. En estos 6 meses, el trigo subió 59%, esto quiere decir que, el pan francés no debería haber aumentado más de $16 por kilo (8%) por efecto del trigo. Sin embargo, el pan aumentó $118. Es decir, el pan aumentó por efecto del trigo $16 y por otros factores $102”, analiza David Miazzo, Economista Jefe de FADA.

Según los resultados de este informe, los granos representan una pequeña parte del precio final de los alimentos. “Es falso decir que la leche o la carne suben porque sube el maíz, cuando el grano es el 5% del precio final del sachet de leche y el 11% de la carne vacuna que compramos. En el caso de la carne de cerdo es el 14% y 19% en la aviar. Con esto vemos que una suba en el valor del maíz incide en el precio de la carne y la leche, pero el impacto es mucho menor a los aumentos que se ven mes a mes, hay otros factores que influyen en esa suba constante, principalmente el proceso inflacionario que no tiene origen en la suba de los precios de los productos, sino en la pérdida del valor de la moneda”, completa Ariño.

¿Cuántos impuestos hay en estos alimentos?

Los resultados del estudio de FADA, muestran que “de lo que pagamos por la carne, leche y pan, 1 de cada 4 pesos son impuestos. Es decir, los impuestos son un cuarto del precio final que pagamos los consumidores” explica Miazzo.

En la carne de vaca el 27% del precio final son los impuestos de la cadena. En el pan francés la carga tributaria llega al 25%. El sachet de leche entera tiene una mochila impositiva del 26% de lo que pagan los consumidores. En los tres productos analizados es posible ver que 3 de cada 4 pesos de impuestos corresponden a tributos nacionales, en algunos productos incluso más.

“En otras palabras, en un kilo de pan hay más impuestos que trigo y harina, y en un kilo de carne hay más impuestos que lo que representa el feedlot en la composición del precio”, revela el economista.

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