Encabezado por el presidente del Colegio de Abogados Departamento Judicial Mar del Plata, Dr. Leandro Augusto Gabás; el decano y la vicedecana de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional local Dr. Guillermo Lorenzo y Dra. Marina Sánchez Herrero, respectivamente, se llevó a cabo el Acto Central por el Día del Abogado y Abogadaen forma conjunta entre ambas instituciones,
El Aula Magna de la Facultad se vio colmada con la presencia de profesionales, familiares y amigos, además de ser el marco ideal de un acto en el que no faltaron las emociones y alegrías pero también las reflexiones y los reclamos.
Al hacer uso de la palabra, Gabás habló “sobre la importancia de la abogacía como función esencial en la vida institucional de la República. La abogacía no es solamente una actividad profesional. Es, como tantas veces lo ha reconocido la doctrina y la jurisprudencia, una herramienta de resguardo de los derechos individuales y colectivos, una garantía de acceso a la justicia, y un actor protagónico en la defensa de los principios constitucionales».
En este marco, Gabás pidió «reivindicar con fuerza y convicción el sistema de colegiación legal, que no sólo organiza el ejercicio profesional, sino que lo dignifica, lo controla, lo capacita y lo vincula con la sociedad. La colegiación no es un privilegio de los abogados; es una conquista de la ciudadanía. Y en tiempos donde ciertos discursos o proyectos legislativos intentan vaciar de contenido o directamente suprimir a los colegios profesionales, debemos alzar la voz con firmeza y claridad«.
«Esa defensa, además, no debe darse en soledad. Es imprescindible que trabajemos mancomunadamente con otros colegios profesionales, con quienes compartimos responsabilidades institucionales y desafíos comunes. Debemos dejar de mirarnos a través del prisma de las incumbencias y comenzar a construir una agenda de cooperación y defensa conjunta de la colegiación, del prestigio profesional y, en última instancia, de los derechos de toda la sociedad», continuó en su discurso.
También consideró necesario destacar que la abogacía y el Poder Judicial deben concebirse como partes integrantes del mismo sistema de justicia. Jueces, letrados, y auxiliares conformamos una cadena de responsabilidades que sólo puede cumplir su finalidad si existe respeto recíproco, diálogo institucional y compromiso con el servicio de justicia.
En este sentido, Gabás hizo «un llamado concreto al respeto por nuestra labor profesional y por la Ley de Honorarios. Esta norma no es un instrumento de enriquecimiento ni una aspiración sectorial: es la garantía legal que asegura que podamos ejercer con dignidad y responsabilidad, en beneficio de nuestros representados y del sistema judicial en su conjunto. Desconocerla implica socavar las bases mismas del acceso a la justicia”, subrayó.
Más adelante y emocionado por la medalla que más adelante recibió su padre por los 50 años de ejercicio profesional, expresó que “como Presidente del Colegio de Abogados de Mar del Plata me honra profundamente acompañar este acto y expresarles, en nombre de toda la colegiación, nuestra gratitud y admiración”.
Asimismo pidió que “frente a los desafíos actuales, debemos estar más unidos que nunca. Defender nuestras instituciones, fortalecer los lazos entre profesiones, construir puentes con el Poder Judicial y sostener con orgullo el estandarte de la abogacía son nuestras tareas irrenunciables.
«Hoy más que nunca, reivindiquemos el valor de nuestra profesión, la vigencia de la colegiación y la necesidad de seguir trabajando juntos por una justicia más humana, más eficaz y más cercana a la gente”, concluyó.
Seguidamente habló la vice decana Sánchez Herrero quien destacó que “celebrar el Día del Abogado no es celebrar una profesión más, sino reconocernos como quienes sostienen lo invisible: el Estado de Derecho. Sin abogados, la Constitución sería un libro olvidado; con nosotros, se convierte en organismo vivo, capaz de respirar y de resistir. Y para que esta celebración no se convierta en rencor frente a las derrotas: Olvidemos, porque nuestra tarea no es la venganza sino el servicio. Somos los únicos capaces de demostrar que a veces lo evidente requiere pruebas, que lo obvio necesita fundamentos y que lo justo debe discutirse hasta volverse realidad. Y ahí: Amemos nuestra profesión, porque sin amor por el derecho no resistiríamos las paradojas que nos habitan, ni sostendríamos las palabras que construyen el futuro”.
Por último, el decano Lorenzo reseñó “la época de la facultad que es única, es el lugar donde definimos nuestra personalidad e ideología, nuestros gustos culturales, y quiero que sigan sintiendo ésta como su propia casa”. Y defendió la universidad pública y gratuita “tenemos que estar abiertos al debate, al pensamiento crítico, a las discusiones que sean razonables, serias y no banales como tuvimos en estos últimos tiempos. Siempre les decimos al estudiante y graduado de cualquier carrera que no es sólo una realización personal sino que tiene que tener sueños colectivos y saber que le debe a toda la sociedad y al pueblo argentino parte de su título, no sólo por el aporte económico que hace muchísima gente que ni siquiera va a pisar una universidad y siente orgullo por la universidad pública argentina como se ve en las encuestas que es la primera institución más valorada de la República Argentina, sino por el sostenimiento que inclusive han hecho en las calles en este último tiempo defendiéndola. Sembramos eso, está esa semilla y siempre sepan que le van a deber algo a los demás. Nadie puede ser feliz en un país de infelices y si no lo hacés por convicción o por empatía, hacelo por conveniencia porque no se puede vivir bien».