La concejal de AM-MDF, Eva Ayala, presentó un proyecto de Comunicación exigiendo al Gobierno Municipal que informe de manera urgente qué acciones ha tomado frente a la pérdida de la sede histórica de la Guardia Nacional del Mar, ubicada en Savio 128, y cuáles son las medidas concretas para evitar su debilitamiento institucional.

Ayala advirtió que “no se trata de un problema edilicio ni administrativo: cuando una ciudad deja caer sus instituciones culturales, lo que está en juego es su memoria colectiva, su identidad y su proyección como comunidad”.

En ese sentido, señaló que “la inacción del municipio frente a esta situación no es neutral; implica permitir el deterioro de uno de los símbolos culturales más representativos de Mar del Plata”.

El proyecto requiere precisiones sobre si el Ejecutivo intervino en el conflicto, qué gestiones realizó con las autoridades de la institución y si existe una decisión política de garantizar un espacio físico alternativo para que la Guardia continúe funcionando. También exige información sobre la existencia —o ausencia— de políticas municipales destinadas a proteger instituciones culturales históricas.

“La Guardia Nacional del Mar, creada en 1969, no es un grupo artístico más. Durante más de cinco décadas ha cumplido una función formativa, social y cultural sostenida, transmitiendo valores de convivencia, disciplina, pertenencia y compromiso comunitario a generaciones de jóvenes marplatenses. Debilitarla es debilitar parte del tejido social de la ciudad”, afirmó.

Ayala subrayó que la protección del patrimonio cultural es hoy un estándar internacional de política urbana. “Organismos como UNESCO y ONU-Hábitat advierten que las ciudades que descuidan sus instituciones culturales pierden cohesión social, identidad colectiva y capital simbólico. Las que las protegen, en cambio, fortalecen comunidad, integración y desarrollo”, expresó.

En esa línea, recordó que experiencias en ciudades como Barcelona, Medellín, Montevideo, Bilbao y Lisboa demuestran que la defensa activa del patrimonio cultural —incluidas instituciones identitarias— no es un gesto simbólico, sino una política estratégica de desarrollo urbano, inclusión social y construcción de ciudadanía.

Finalmente, Ayala sostuvo: “La eventual pérdida o abandono de instituciones culturales históricas no es solo un daño simbólico: implica destruir capital cultural acumulado, memoria colectiva y redes comunitarias construidas durante décadas. La Guardia del Mar es patrimonio vivo de Mar del Plata. El municipio no puede mirar para otro lado. Tiene la responsabilidad de intervenir, proteger y garantizar su continuidad”.


Something went wrong. Please refresh the page and/or try again.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *