La concejal de AM-MDF, Melisa Centurión presentó un proyecto de ordenanza para regular el uso de la Inteligencia Artificial en el Partido de General Pueyrredon como lo hizo la provincia de Buenos Aires. “Regular no es frenar la innovación”, dijo.
La concejal de Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro, Melisa Centurión, presentó un proyecto de ordenanza para establecer reglas para el desarrollo, implementación y uso responsable de sistemas de Inteligencia Artificial para la Municipalidad de General Pueyrredon.
Centurión asegura que “el Estado no puede escudarse en algoritmos para diluir responsabilidades políticas o administrativas. Muchos sistemas de IA son desarrollados por empresas privadas mediante contratos con los municipios. Sin normas claras, esto puede generar dependencia tecnológica, falta de soberanía sobre los datos públicos y opacidad de criterios de funcionamiento, afectando la autonomía municipal y el principio de publicidad de los actos de gobierno”.

El proyecto está inspirado en el marco legal que rige en la actualidad en la provincia de Buenos Aires y plantea la protección de los derechos y garantías fundamentales de la ciudadanía, asegurando de forma razonable y confiable la creación y/o aplicación de sistemas de IA.
La iniciativa pone especial énfasis en “la incorporación de sistemas de inteligencia artificial en la administración pública constituye uno de los procesos de transformación más significativos del Estado en las últimas décadas y su utilización en la gestión pública local ofrece oportunidades para mejorar la eficiencia, agilizar trámites y optimizar la toma de decisiones”.
Sin embargo, advierte que “su uso sin marcos normativos claros implica riesgos institucionales, democráticos y sociales que deben ser abordados desde la regulación pública.
En ese sentido, Centurión afirma que “los gobiernos locales, por su cercanía con la ciudadanía y por ser la primera puerta de acceso al Estado, tienen una responsabilidad central en garantizar que la aplicación de tecnologías basadas en IA respete los principios de legalidad, transparencia, equidad, protección de datos personales y control democrático”.
“La ausencia de regulaciones específicas puede derivar en decisiones automatizadas opacas, sesgadas o arbitrarias, afectando derechos fundamentales de vecinas y vecinos sin mecanismos claros de explicación o revisión”, apunta.
Por eso, el proyecto considera que “la regulación del uso de la IA en el ámbito municipal es fundamental para evitar la delegación indebida de decisiones públicas en sistemas automatizados, especialmente en aquellas materias que impactan directamente en derechos sociales, acceso a servicios, fiscalización, sanciones o asignación de recursos públicos”.
Por eso, remarca que “regular la IA permite establecer estándares mínimos de trazabilidad, auditabilidad y control público sobre estas herramientas. Desde una perspectiva de equidad social, resulta imprescindible considerar que los algoritmos pueden reproducir o amplificar desigualdades preexistentes si se entrenan con datos sesgados o incompletos”.
“En ciudades con fuertes asimetrías sociales y territoriales, el uso de IA sin enfoque de derechos puede profundizar la exclusión de los sectores más vulnerables, en lugar de contribuir a una gestión más justa e inclusiva”, añadió.
Por último, Melisa Centurión, planteó que “la regulación también es una herramienta clave para fortalecer la confianza ciudadana en la innovación tecnológica aplicada al Estado. Establecer reglas claras sobre cuándo, cómo y para qué se utiliza la IA, garantizar el derecho a la información y la posibilidad de revisión humana de las decisiones automatizadas, es condición necesaria para una modernización estatal democrática y no meramente tecnocrática”.
“Resulta necesario que los gobiernos locales avancen en marcos normativos que regulen el uso de la inteligencia artificial en la administración pública municipal, fijando principios, límites y responsabilidades claras, promoviendo una innovación tecnológica al servicio del interés público, la transparencia y el desarrollo local, y no subordinada a lógicas de mercado o automatización acrítica”, culminó.

Hay que educar para que desde la escuela utilicen está fabulosa herramienta con consignas adecuadas y promover el estudio de sus respuestas que pueden ser acertadas o no para que sus fundamentos puedan ser rebatidos con inteligencia humana. Ya que al mejorar la comprensión rectificara las conclusiones a favor de quien utiliza la herramienta.