Tras casi diez meses de licencia para ocupar una banca en el Senado bonaerense, Guillermo Montenegro reasumió la conducción del municipio de General Pueyrredon.
Este miércoles brindó una conferencia de prensa en el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) donde dio sus razones para tomar esta decisión.
En ese marco, Montenegro justificó su regreso al Ejecutivo municipal principalmente por la situación de seguridad que atraviesa Mar del Plata. “Tengo una responsabilidad con esta ciudad que no terminó el día que pedí licencia y esa decisión fue mía. Cuando uno toma ese tipo de decisiones tiene la responsabilidad de ver todo lo que sucede, evaluar, corregir y, en caso de ser necesario, cambiar”, sostuvo.
“Gobernar no es enamorarse de las decisiones, sino también entender cuándo uno tiene que cambiar”, afirmó el intendente, quien remarcó que asumirá personalmente la responsabilidad por la gestión.
“Entendiendo que existe en nuestra ciudad un problema muy grave con la seguridad, tomé la decisión de ponerme al frente”, señaló.
Montenegro describió un escenario de preocupación entre los vecinos y apuntó contra la sensación de impunidad frente al delito. “Hoy los vecinos están viviendo con miedo, no animarse a salir, miedo a que no vuelva un hijo y, sobre todo, en la contraposición que el delincuente está cómodo. Es algo que tenemos que modificar”, expresó.
En esa línea, sostuvo que debe cambiar la situación en la que “el que comete un delito entra por una puerta y sale por otra”. Y planteó como ejes de su gestión la defensa de las víctimas y el respaldo a las fuerzas de seguridad. “Acá hay un solo enemigo y es el delincuente”, afirmó.
Coordinación entre Municipio, Provincia y Nación
El jefe comunal también hizo hincapié en la necesidad de articular el trabajo entre las distintas jurisdicciones. Consideró que la seguridad requiere la participación coordinada de la Policía, la Patrulla Municipal, las fuerzas federales, jueces y fiscales.
“Tenemos que defender a la víctima, respaldar a las fuerzas de seguridad y no podemos generar un problema de jurisdicciones. En este tema no puede haber aprovechamiento político”, sostuvo.
Montenegro aseguró además que, pese a sus diferencias políticas con el gobernador Axel Kicillof, mantuvo conversaciones con el mandatario bonaerense y con el ministro de Seguridad provincial. También mencionó contactos con Diego Santilli. “Esto no tiene que ser una discusión de jurisdicciones. El gobernador y yo tenemos una responsabilidad con este tema y no puede haber discusión política, porque hay que anteponer al vecino”, afirmó.
“Tengo la obligación de responder por lo que funciona y por lo que haya que cambiar”
El regreso al municipio se produce después de que Montenegro dejara la intendencia en diciembre de 2025 para asumir como senador bonaerense, mientras Agustín Neme quedó a cargo del Ejecutivo local durante casi diez meses.
Sobre ese período, Montenegro destacó su vínculo con Neme, tanto personal como profesional, pero admitió que la situación de la ciudad cambió. “Con Agustín Neme nos une desde lo personal y profesional, pero está claro que en estos diez meses hay una realidad que cambió y siento que debo hacerme cargo, ponerme al frente y dar una respuesta”, explicó.
También defendió su paso por el Senado y rechazó la idea de haberse alejado de Mar del Plata. Recordó que desde esa banca trabajó en cuestiones vinculadas con la ciudad, entre ellas la Rambla y Chapadmalal.
“El año pasado tomamos la decisión de derrotar al kirchnerismo en la provincia y asumí un cargo que no fue testimonial, pero la realidad ha cambiado. Siento que debo ponerme al frente y hacer los cambios que sean necesarios”, manifestó.
Finalmente, sintetizó el sentido de su regreso con una definición que apunta directamente a la nueva etapa de su gestión: “Yo tengo la obligación de responder por lo que funciona, por lo que falta y por lo que haya que cambiar”.
