Por: Roberto Garrone
“Si vos pagar 3 millones de pesos al mes por Seguridad e Higiene quiere decir que el negocio te da, sino cerrarías o venderías”, le dijo Sergio Iraeta, mirando fijamente a la cara de un “Tony” Solimeno incrédulo por la intervención.
El empresario marplatense, sentado casi enfrente al funcionario, acababa de desglosar con la precisión de un cirujano, número por número, porcentaje por porcentaje de costos de producción, precios de venta al exterior, incidencia de mano de obra y los impuestos nacionales, ingresos brutos y las tasas municipales.
En ese viaje por la contabilidad internad de su empresa estaba “Tony” cuando lo interrumpió el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca con un concepto extraído del manual libertario. “Cerras o vendes”… después pasa lo de Fate que cumplió la consigna del funcionario y tachó casi mil 931 de golpe y sale todo el gobierno, pelela en mano, a suspender los despidos, habilitar conciliaciones y canales de diálogo entre patronal y sindicato.
Iraeta asumió en julio del 2024 y la excusa del cónclave fue la presentación oficial ya que nunca se habían visto las caras. El propósito, “abordar los temas planteados por el sector y generar un espacio de diálogo constructivo”.

El hecho que el Secretario no haya recibido a la pesca en 20 meses de gestión confirma, por si hacía falta, el desinterés del gobierno por un sector que el año pasado, pese a todos los obstáculos y las políticas anti industria que aplica la gestión libertaria, se las arregló para generar divisas por encima de los 2 mil millones de dólares.
La expectativa por la intervención de López Cazorla fue efímera. El Subsecretario de Pesca contó que la semana anterior había estado con “Toto” Caputo a quien le había reiterado el planteo de la reducción o eliminación de los Derechos de Exportación. “Como no dijo cómo le fue, todos agachamos la cabeza con resignación”, confió una fuente que participó de la reunión.
Pensar que hay una solución única para todos los problemas que enfrentan todos los eslabones de la cadena pesquera es pecar de ingenuo. Pretender instalar que “los números no cierran”, de manera general, como comunicaron luego del encuentro, también.
Porque en la pesca las realidades son tan distintas como una paleta de colores. No es lo mismo una empresa integrada con barcos congeladores arrastreros, poteros, tangoneros y obreros registrados bajo convenio, como el propio Solimeno, que el chino Jaime, o Jo, que cuentan los barcos poteros de a docena.
Sus ecuaciones comerciales no se parecen en nada con los números de “Carpincho” García y sus fresqueros de altura que pescan merluza buena parte del año, cuyo precio quedó preso debajo de los mil pesos hace tres años y en ocasiones tiene que rogar para que le levanten la captura. Ni hablar de los costeros locales o los artesanales casi en extinción.
Está bien que Iraeta quizás no conozca en profundidad el sector, aunque a decir verdad y tal vez como una forma de congraciarse con el funcionario, desde la Intercámara dejaron trascender el grado de conocimiento que tenía de la industria, pero la realidad marca contradicciones con el discurso unificado tras el encuentro.
“Enfrentamos costos en dólares muy elevados y precios a la baja en los mercados internacionales”, mencionó Eduardo Boiero, referente de Ca.Pe.Ca, según reflejó La Nación horas después del encuentro.
Si al Secretario le pasan el informe con las exportaciones del primer mes del 2026 que elabora la propia cámara congeladora patagónica, podrá descubrir que el volumen exportado pasó de 24 mil a 40 mil toneladas. Y los ingresos que generó la pesca argentina crecieron 53%. De 117 millones de dólares a 179 millones.
Obvio que el calamar es el protagonista excluyente en este comienzo de año. ¿A los dueños de barcos poteros “los números no le cierran”? ¿De verdad?… seamos buenos. Esto no quita que es necesario que se eliminen o reduzcan los derechos de exportación. Un impuesto regresivo que le pone un pie encima a la competitividad. O se apuren los plazos para devolver el IVA. Pero son cosas distintas.
Facundo Godoy aseguró en declaraciones a Revista Puerto que la merma en la temporada de langostino del año pasado, producto del conflicto con el SOMU por la poda salarial a los obreros marítimos, “representó la mitad de la temporada de pesca y una caída del 50% en las capturas y exportaciones de langostino”.
Si al Secretario se le da por mirar las estadísticas pesqueras del año pasado podría refutar parcialmente las afirmaciones del CEO de Iberconsa, empresa española controlada por un fondo de inversión estadounidense. Los desembarques declarados por la flota tangonera congeladora disminuyeron 46%. Las exportaciones de langostino entero generaron en 2025 396,3 millones de dólares, 24% menos que el año anterior.
Por suerte este año la tendencia parece haberse revertido. Pese a que se pescó menos en aguas provinciales que el año pasado -una porción de la captura de la flota costera se exporta como entero- durante enero las ventas de dicho producto crecieron 263% y las empresas pasaron de facturar 10,4 millones de dólares el año pasado a 37,8 millones el mes pasado.
En tanto la Intercámara elige mentiras o medias verdades como estandartes para insistir con la necesaria inclusión de la pesca en los beneficios impositivos que recibió el sector agrícola, Profand ya comenzó a cobrarse la salida urgente de los bienes de la ex Alpesca.
Esta semana Chubut le asignó el 1,5672% de la CITC de merluza común de su reserva social. Unas 5 mil toneladas por 13 años. Está bien que nadie quiere la merluza –el año pasado salvo Buenos Aires, al resto de las provincias les sobró cuota para repartir, pero que sea de “interés social” cuando la pescará un barco congelador y el compromiso del frigorífico en tierra solo es para almacenar productos, no para reprocesar. Un verdadero disparate.
Carísimo sigue saliendo los manotazos de Nacho Torres para sobrevivir en el caso. Al menos hasta diciembre del 27. Con esto Profand desiste de cualquier reclamo judicial para con la provincia. El acuerdo incluye las tierras fiscales donde construirá la cámara gigante. Win-Win.
La guerra en Chubut entre la administración Torres y la CaFACH duró un suspiro, aunque hubo gestos de acercamiento y puñaladas.
Esta semana hubo una reunión de los letrados de la cámara, también participó el de CAPIP, con funcionarios provinciales para bajarle el tono intervencionista al nuevo proyecto de ley de pesca. Los abogados presentaron un informe técnico detallado con los vicios anticonstitucionales que tenía la iniciativa elaborada por Emiliano Chialva con letra de Bellorini, el abogado de Red Chamber.
“Nadie está en contra de la transparencia pero si no modifican algunas cosas nos obligarán a ir a la justicia”, le avisaron a Diego Brandan, el flamante secretario de Pesca. El debut no podría haber sido peor. A las horas la comisión de Legislación aprobó el proyecto tal como ya estaba redactado.
A esta altura ya nadie se acordaba que Gisela Verónica Paola Silva esquivó la guadaña y sigue siendo la autoridad portuaria de Chubut. Hay quienes sostienen que el candidato pensado para reemplazarla, un tal Mauro Zárate, no reunía las condiciones para el puesto –toda una rareza en la administración Torres eso de anticiparse a funcionarios que no funcionan-. Otros, optimistas, lo interpretaron como un gesto amistoso de Nacho en medio de la batalla.
Por problemas de agenda surgidos a último momento, Mauricio Macri, se excusó de participar del Foro PescAR que se desarrollará este jueves en Puerto Madryn. El ex Presidente ya había mandado un video (muy bizarro) a los organizadores para su presentación; el programa preveía que dialogara con Raúl Cereseto sobre “Una mirada estratégica sobre el desarrollo productivo del país”.
Se había pensado en Macri como la figura estelar del Foro y en medio de la guerra, su presencia pese a las insistencias del Gobernador para que no concurra, para los organizadores implicaba un triunfo claro sobre el Gobernador. Pero Mauircio se bajó sobre la chichichara. Mejor dicho, lo bajó Nacho.
Buen domingo
