La Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Mar del Plata – Batán manifestó su profunda preocupación frente al deterioro sostenido del empleo y de la actividad productiva que atraviesa nuestro país y que impacta de lleno en esta ciudad.
Mediante un comunicado, la conducción de la central obrera expresó que en los últimos meses se registra una caída persistente del trabajo registrado, el cierre de fábricas y una creciente incertidumbre para miles de familias trabajadoras. «Esta situación no es ajena a Mar del Plata y Batán, donde se multiplican los casos de suspensiones, despidos y reducción de jornadas laborales, especialmente en sectores industriales y comerciales», afirmaron.
Desde la CGT Regional alertaron que este escenario «es consecuencia directa de un modelo económico que prioriza el ajuste, la apertura indiscriminada y la retracción del Estado, debilitando el mercado interno y afectando de manera directa a las pequeñas y medianas empresas, principales generadoras de empleo».
«Estamos atravesando una etapa muy dura para el mundo del trabajo. Cada puesto que se pierde es una familia que ve amenazada su estabilidad y su futuro. No hablamos de estadísticas, hablamos de personas concretas que hoy no saben si van a poder sostener su ingreso», señalaron en otro párrafo del comunicado.
«La caída del empleo y el cierre de fábricas son el resultado de decisiones políticas que castigan la producción nacional y favorecen la especulación financiera”, añadieron
En este contexto, la CGT Regional Mar del Plata – Batán reitera su más enérgico rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei, por considerar que representa un retroceso histórico en materia de derechos laborales.
«La iniciativa oficial no apunta a crear trabajo genuino, sino a facilitar la precarización, debilitar la protección frente a los despidos y erosionar conquistas fundamentales logradas por el movimiento obrero a lo largo de décadas», afirmaron.
«Una reforma que flexibiliza y quita derechos no genera más empleo: genera trabajadores más vulnerables y salarios más bajos», sostuvieron desde la central obrera.
Finalmente, La CGT reafirma su compromiso con la defensa del empleo registrado, los convenios colectivos y las condiciones laborales dignas. «Reclamamos políticas públicas que impulsen la producción, fortalezcan el mercado interno y promuevan un verdadero desarrollo con inclusión. El país necesita más industria, más trabajo y más diálogo social. No menos derechos. El camino para salir de la crisis no es el ajuste permanente, sino una Argentina que vuelva a poner en el centro la justicia social y la dignidad del trabajo».
